JUGABILIDAD - Bladestorm: The Hundred Years' War -
Al principio la propuesta de Bladestorm puede resultar confusa pues da la impresión de tratarse de un beat et up masivo, pero muy pronto descubriremos el elemento estratégico con el que se ha dotado.
Nada más llegamos a la taberna un menú se despliega mostrando diferentes opciones que nos permitirán configurar el estado y potencial de nuestro ejercito, así como también la misión que queramos e incluso al país al que le vamos a servir (el recorrido de la historia nos hará participar casi de manera obligada como aliado de los dos territorios en conflicto).
En la taberna también podemos verificar el estado de las tropas, así como contratar a más hombres para la misión (en tanto el dinero recolectado por las victorias lo permita).
También será vital consultar con el mercader para hacernos a nuevas armas y objetos; todo esto irá quedando consignado en el diario de ruta, un sitio ideal para verificar si nuestro ejercito esta ya en capacidad de asumir compromisos mayores.
El nivel de nuestros enemigos será distinto de acuerdo a las características de la misión y aún en la misma nos podemos topar con tropas casi “invencibles” si no contamos con el arsenal suficiente; por fortuna un color en los uniformes de los jefes nos indicará sobre nuestras reales posibilidades de triunfo.
En la taberna existen algunas personas cuyos
rumores serán vitales, por lo general se trata de muy buenas recomendaciones para salir airosos en las contiendas así que no debemos escamotear la opción de escucharlos todas las veces que quieran brindarnos su ayuda.
Ya puestos en la verdadera salsa del juego, es decir los combates, notaremos una de las principales características de Bladestorm y es que si bien podemos liarnos a mamporros de manera directa con los enemigos seremos eliminados fácilmente.
Es una tontería pelear uno solo contra el “mundo” en un juego como este (será la primera y principal diferencia que veamos en relación a los típicos Dinasty Warrior); evidentemente los demás nos dominarán por solo cantidad; además se nota que este juego no esta concebido para ello y aún los movimientos de nuestro personaje se verán torpes y confusos.
A pesar de que los combates se han planteado de manera estratégica con nuestras tropas, será el personaje que encarnemos el que llevará la barra de salud y a la postre todas las opciones de combate pues los demás soldados actuarán conforme a nuestras indicaciones.
El sistema es bastante intuitivo y si bien es distinto de acuerdo a si escogemos las tropas a caballo, a pie o a los arqueros entre otros, básicamente se trata de realizar los mismos comandos en la dirección de los ataques.
Estando solos nos debemos acercar al batallón que queramos gobernar (hay que tener cuidado de no ir hacia el bando contrario); una vez cerca de ellos oprimimos el botón A y quedarán seleccionados los soldados que podamos escoger de acuerdo a nuestra capacidad (estos irán incrementándose).
Ya con la tropa en mano nos podemos dirigir a territorio enemigo teniendo cuidado en que si llevamos arqueros lo mejor será ubicarlos a la distancia mientras que con caballos es ideal pelear en terreno abierto.
Una vez localizamos al enemigo nos acercamos lo suficiente según el equipo elegido y dirigimos el ataque “normal” (el más básico de todos) con el botón RB; ya puestos en pleno combate podemos escoger a opción de pelea con los botones “B”, “Y” y “X” del pad de la consola.
Estos botones nos revelarán los diferentes ataques de que dispone la tropa; por dar un ejemplo con los arqueros podemos escoger ataque a distancia o lanzamiento a quemarropa; igual sucede con el ataque a caballo que puede ser directo o guardando una distancia. Aquí será fundamental ver la cantidad de tropa que tiene el ejército rival y la distancia de sus tropas en relación a la nuestra.
Destaca una acción que podemos denominar como el movimiento “Bladestorm” aquí el animo de nuestros soldados esta en lo más alto y podemos realizar un feroz ataque que dejará a un buen puñado de rivales derrotados, básicamente funciona por acumulación de energía en la barra y nos permite avanzar en momentos de verdadero apremio.
Hay una opción para juego cooperativo entre dos jugadores pero esta no llega a ser lo suficientemente consistente y deja la impresión de tener algunos “bugs” es posible incluso que en un futuro se pueda acceder a nuevos contendidos por el servicio live (de hecho una de las bazas de este juego esta en ofrecer nuevos contenidos descargables)
Las habilidades van aumentando en experiencia conforme a nuestros triunfos; así mismo estas funcionan con un sistema e barra que se vuelve a activar una vez hayamos acumulado un cierto tiempo. Lo anterior le da tintes de acción a un juego que esta planeado desde un estilo primordialmente estratégico.
DIVERSIÓN - Bladestorm: The Hundred Years' War -
Bladestorm es un juego largo, muy largo si se quiere, en la medida en que las diferentes misiones cubren un periodo histórico bastante extenso; además este tipo de juegos estratégicos se tienden a caracterizar por su longevidad.
La pega va del lado en que a la larga los combates comienzan a hacerse repetitivos y es que una vez le hemos tomado el tranquilo iremos avanzando sin mayores apremios, pues la inteligencia artificial de los enemigos no es que sea muy fuerte en la mayoría de los casos.
De otra parte la historia inicial comienza muy interesante pero va perdiendo impacto conforme avanzamos sin denotar un mayor cambio temático en nuestro progreso; en ese sentido Bladestorm es más una invitación a disfrutar de estrategias de combate más que de una aventura en sí.
Con todo, este juego alcanza a mantener una identidad propia que lo deja como un “hibrido” entre los combates masivos tipo Dinasty Warrior y los juegos de estrategia tipo Kessen; No obstante este redactor se quedará en la definición como un juego de estrategia ya que a pesar de gozar de combarte directo con nuestro personaje esta función resulta más bien desafortunada al compararla con lo que se puede hacer al momento de optar por dirigir a las tropas.
De todos modos hasta cierto punto Bladestorm viene a llenar un hueco en el género y ofrece una curiosa combinación que bien vale la pena que le apuesten otros juegos más matizados a la estrategia y que terminan por ser dejados por los usuarios de consolas al no sentir una mayor acción “directa” sobre los personajes.