GRÁFICOS - Bladestorm: The Hundred Years' War -
Bladestorm no niega las raíces con Kessen y es que su apartado gráfico termina por dejar una sensación muy similar a la que ocurría con este juego en PS2; ¿quién no recuerda los geniales videos de intro que ofrecía dicho juego y que sirvieron para que Sony sorprendiera a medio mundo ante las aparentes posibilidades de la por aquel entonces nueva consola? Tarde (muy tarde) vinimos a comprobar que buena parte de esas virtudes gráficas se dejaban ver en sus videos pero no es sus apartados jugables.
Algo similar aunque por fortuna no igual nos va a suceder con Bladestorm (de todos modos no hay que olvidar que este no es un juego de lanzamiento para Xbox 360); pues de entrada nos encontraremos con un video ciertamente elocuente con unas lagrimas como telón de fondo a un combate medieval repleto de soldados tal y como si estuviéramos ante una producción cinematográfica de alto nivel.
Una vez cesa el impacto ante el video de intro nos encontraremos con unos escenarios que no llegan ni por asomo a tal calidad visual, comenzando por una taberna que contará con muy pocos detalles y apenas servirá para ambientarnos en la propuesta jugable.
Lo más interesante en este momento será la posibilidad de editar a nuestro personaje, podemos escoger desde el nombre hasta el género, pasando por su atuendo, no es que su carpeta de personalización sea muy amplia pero alcanza a resaltar; de todos modos cuando hay tanta “libertad” para configurar el personaje se corre el riesgo de que la historia del juego pierda consistencia y lamentable algo así sucede con este juego.
El diseño final de nuestro personaje es bastante compacto aunque no cuenta con un buen trabajo a nivel gestual y su uniforme tampoco revelará mayores adornos; es quizás algo simple más bien; aunque su tamaño resulta algo más grande que el de la mayoría de los soldados en el frente (además tiene un cierto “brillo” que lo hace distinguirse).
Una vez hemos escogido la misión nos dirigimos al campo para encontrarnos con el batallón, estos tampoco cuentan con un buen acabado y por el contrario abusan del efecto “clónico”; incluso su vestimenta no cuenta con mayores detalles.
La situación es tan extrema que resulta difícil distinguir a nuestros solados de los enemigos (prácticamente el único aspecto diferencial es que los bordes de unos son azules y los otros rojos); evidentemente esto nos causará más de una confusión en plena batalla.
Aparte de los soldados a pie contaremos con equipo a caballo y hasta competentes arqueros y ballesteros que iremos desbloqueando conforme avancemos en las misiones; de todos modos sus diseños son más bien simples y no muestran ni por asomo el nivel de detalle conseguido en títulos como Ninety Nine Night.
Eso sí, los escenarios son amplios y ofrecen una maravillosa sensación de profundidad, algo que no resulta frecuente en los títulos de estrategia y que haba a las claras de las posibilidades de la actual generación de videojuegos; es así como dispondremos de muchísimos lugares para hacernos con nuevas tropas y enfrentarnos a los enemigos.
La cámara por su parte no ofrece mayores inconvenientes una vez nos damos cuenta de que aquí no se trata de repartir mamporros a diestra y siniestra como si se tratara de un Dinasty warrior sino que por el contrario debemos ubicarnos en el mejor lugar posible para así dirigir a nuestras tropas; de otro modo si nos metemos directamente en la batalla perderemos la referencia de nuestros compañeros de contienda en más de una oportunidad.
Puestos a pedir algunas secuencias no han quedado muy bien definidas tales como el momento en que nos aprestamos a tomar parte del ejercito a caballo ya que solo con acercarnos cambiamos a estar montados sin ningún efecto de transición; algo que le quita dosis de “realismo” a la acción.
Los escenarios son agradables y coloridos, desafortunadamente con el tiempo dejan la sensación de ser repetitivos; de todos modos el mapa superior que revela la posición de los enemigos nos brinda una buena sensación de variedad.
Eso sí, hay que rescatar la evolución en el género ya que lo que hoy aparece como el “mapa de ruta” (en la parte superior de la pantalla) en otrora era el único escenario del juego y por donde nos dirigíamos, el tiempo ha pasado y por donde solo veíamos una pantalla oscura o de un solo color ahora nos encontramos con frondosos bosques y amplias texturas.
De todos modos a estas alturas Xbox 360 ha revelado mejores trabajos a nivel gráfico así que lo que vemos en Bladestorm sin llegar a disgustar tampoco va a sorprender; se echa en falta la aparición de más videos ya que los que hay realmente convencen.
SONIDO - Bladestorm: The Hundred Years' War -
En contraste con lo anterior el apartado sonoro es de verdadero lujo, da gusto escuchar todas y cada una de las tonalidades del juego, además el menú de configuración nos permite ajustar el volumen de las salidas de audio a nuestro gusto.
Emprender cada batalla es una completa gozada gracias al acompañamiento sonoro; incluso durante el combate la música experimenta cambios de ritmos que seguramente notaríamos más de no ser porque una distracción de este tipo acabaría por destruir a nuestras tropas.
En el aspecto que si se han quedado cortos es en las voces, aunque a la postre no es que aparezcan muchas más aparte de la de nuestro personaje que por lo general se limitará a decir ataquen o “síganme”.
Como curiosidad, en la elección de nuestro personaje contaremos con tres tipos de voces distintos tanto para si escogemos un hombre como una mujer; siendo tonalidades más graves o agudas según nuestra preferencia; en el caso de que escojamos un hombre la recomendación sería no tomar la voz más aguda pues toma un tono algo “extraño” que combinado con el “afecto” que el tabernero toma para con el hasta ese entonces perfecto desconocido no deja de ser inquietante (es broma).
La carpeta de sonidos y efectos fx es bastante buena ya que no se queda en los gritos de los soldados y algunos sonidos del fragor de la batalla sino que ofrece una calidad envolvente para que en su conjunto este apartado sea de lo más destacable en el juego; de hecho
Bladestorm ofrece sonido con calidad Dolby Digital ingame y esto se alcanza a notar en la intensidad de los combates.