GRÁFICOS - Kingdom Under Fire: Circle of Doom -
El apartado gráfico de Circle of Doom generará reacciones encontradas y es que en este aspecto el juego poco a poco va decayendo; es curioso ver como se comienza en tan buena forma para luego presentar visuales que más parecería de la generación anterior.
Al inicio
el menú es escueto y nos informa que si no contamos con un modo online la experiencia solo podrá ser disfrutada por un solo jugador (una clara advertencia sobre en dónde reside su verdadera “salsa”); posteriormente veremos los rostros de cinco personajes que podremos escoger así como una somera descripción de sus principales armas y habilidades.
Una vez hemos escogido con quien empezar, la pantalla desplegará un llamativo video que dará cuenta de la historia; cada video es completamente distinto aunque comparten un destino común así como un inicio sobrio y casi depresivo en todos los personajes.
La calidad de estos videos es buena (notable incluso) y deja la impresión de estar realizada con el mismo motor del juego así que las expectativas se pondrán en alto, máxime cuando el momento jugable seguirá respaldando un buen gráfico (pero solo al inicio).
Una vez terminada la presentación argumental en el video continuaremos con un pequeño entrenamiento que hará las veces de tutorial; ahí le tomaremos el tranquillo a los mandos y conoceremos uno de los aspectos particulares en este juego: un menú de opciones más propio a su clásica propuesta estratégica (aunque este aspecto se mencionará en el apartado jugable).
El diseño de nuestros personajes está bien logrado aunque lucen algo “delgados” (lógicamente se verá mejor dependiendo de la capacidad en resolución del televisor); además tiene un interesante nivel de personalización (ideal a la hora de jugar online).
Cada guerrero cuenta con decenas de posibilidades para decorar su indumentaria, además de algunos trajes que podemos obtener a lo largo de la aventura, así como nuevas armas que podrán modificar en algo sus movimientos.
Lo anterior es positivo y presenta numerosos guiños a la antigua saga, eso sí algunos de los “atuendos” resultan absurdos tales como la posibilidad de ponerles una gorra de béisbol (de ahí el subtitulo de este análisis); es cuestión de gustos pero realmente este tipo de “disfraces” le quita la ambientación épica que este juego pretende.
En cada mano podemos llevar un arma distinta y realmente funciona muy bien, también podemos hacer uso de armas a distancia que reactivan utilizando el gatillo LT; un arma que será definitiva en los combates contra algunos jefes de nivel.
De todos modos
se extraña un mayor nivel de detalle a nivel gestual (casi nunca podremos verle la cara a nuestro personaje y cuando sucede está es demasiado simple y sin mayores texturas); además cada vez que iniciamos en una nueva región extrañamente se presenta una caída en frame rate demasiado notoria (más raro aún cuando vemos que no pasa nada en momentos donde estamos con decenas de oponentes en la pantalla).
El diseño de los enemigos es bastante bueno, sobretodo por la enorme cantidad que pueden aparecer en un determinado momento; lógicamente con tantos a la vez era claro que sus diseños sean repetidos, aunque siempre habrá lugar para un enemigo distinto al equipo (este a su vez mucho más fuerte).
El aspecto visual en los combates es lo más parecido con la saga Dynasty Warriors, aunque aquí los personajes se verán mucho más pequeños (por lo menos la gran mayoría); no obstante sus animaciones están bien logradas y la impresión es bastante cumplidora.
Resulta extraño ver que cuando estamos protagonizando combates masivos el escenario no muestra ningún cuelgue como los que se dan al iniciar en cada región, es un elemento que no se explica fácilmente y que deja la impresión de ser un descuido más que una limitación de a consola (ni siquiera en el online se dan estas caídas en los combates).
Aparte del diseño de los personajes principales y los enemigos nos encontramos con los “ídolos”, estatuas muy bien detalladas (sobresalen gráficamente e incluso tienen algo de animación) estos ídolos tienen varias funciones donde destacan las de guardar la partida y potenciar nuestras armas.
En contraste con el diseño de los ídolos tenemos a los gráficos de los enemigos jefes de nivel; estos son enormes pero con un nivel de detalle bastante simple; puestos a comparar se parecen un poco a los vistos en Devil May Cry 3 (por supuesto que esos son geniales, pero hay que tomar en cuenta que son de la pasada generación, además referimos la forma y no la jugabilidad).
La gran pega en el apartado gráfico se la llevan los escenarios y es que a pesar de que tendremos seis extensas regiones, todas ellas resultan terriblemente parecidas, además de contar con muy pocos elementos.
Evidentemente los escenarios se “sacrificaron” en pro de colocar más enemigos en la pantalla; puede que el recurso funcione (en especial en el modo multijugador), pero no deja de dar la sensación de estar frente a lugares demasiado vacíos y con casi ninguna interacción con objetos.
Al principio los escenarios prometen ser algo más, tenemos un bosque frondoso y con una vegetación muy agradable y armónica, pero a los pocos minutos notaremos efectos muy descuidados al acercarnos a las plantas (algunas cuentan con muy pocos polígonos) así como al intentar movernos con libertad ya que en esencia el escenario no cuenta con una buena dosis de profundidad.
Lo anterior sería excusable de no ser porque al avanzar no encontramos mayor diferencia entre un escenario y otro; es cierto que la vegetación cambia pero más que todo en la iluminación y en los colores de los objetos; de resto el mayor cambio esta dado por el diseño de los enemigos del nivel.
Algunos escenarios incluso pecan de ser muy oscuros (lo mejor es configurar el brillo del televisor), a tal punto que algunos enemigos ni se pondrán ver o podemos terminar dando vueltas en círculo, por fortuna contamos con un pequeño mapa en la parte superior de la pantalla y por si acaso al cambiar de región el juego nos preguntará si estamos seguros de querer “devolvernos” en caso de que hayamos equivocado la ruta.
Aparte de estos escenarios encontraremos el
“mundo de los sueños”, un lugar surrealista que a la postre es que le da mayor sentido a un argumento que de por sí es casi innecesario; de todos modos en estos escenarios veremos otros videos que nos permitirán conocer e interactuar con los demás personajes de la historia.
En definitiva, estamos ante un apartado gráfico que da una magnifica primera impresión pero que luego se vuelve monótona y repetitiva, la ambientación es prometedora para luego pasar a ser casi un desastre; por fortuna lo salva el diseño de algunos enemigos (aunque no los finales) y a cantidad de rivales con que nos podemos encontrar en un solo lugar.
SONIDO - Kingdom Under Fire: Circle of Doom -
De entrada nos encontramos con un correcto doblaje al español que sería de mayor utilidad de no ser porque la línea argumental no incide en casi nada; servirá para dar algo de perfil a nuestro personaje y poco más, de hecho
durante la mayor parte del juego no escucharemos un solo diálogo.
Lo anterior es un desencanto ya que con su anterior estilo estratégico había un mayor énfasis en los argumentos y si bien esta entrega esta planteada como una “continuación” de la historia, esta termina por ser un mero elemento anecdótico.
La B.S.O. es más bien “simple”, pretende ser épica pero lo más que consigue es una tonada al mejor estilo de la que aparecía en las antiguas películas de horror. Es cuestión de gustos pero lo más seguro es que no convencerá a la mayoría.
Hay que abonarle el cambio de ritmo una vez entramos en batallas (tal y como tiende a suceder en muchos RPG) pero ni una ni otra melodía es pegadiza y por el contrario pueden llegar hasta a incomodar.
En cuanto a la carpeta de sonidos y efecto FX hay que destacar los sonidos de algunas armas y los “chillidos” de algunos de los enemigos; eso sí a pesar de ser hasta gritos en ningún caso llegan a desesperar y por el contrario le aportan bastante a la ambientación.
Resumiendo, tenemos un apartado sonoro que no incomoda pero tampoco destaca; quizás lo más llamativo venga de la mano de algunas voces en el doblaje pero dados tan pocos diálogos es un elemento que se termina por desaprovechar.