JUGABILIDAD - Looney Tunes: Acme Arsenal -
Red Tribe no supo resolver con éxito el apartado jugable. Pese a todas las lagunas técnicas, el juego hubiera sido bueno si hubiera sido entretenido. Y es imposible divertirse sin solvencia en el manejo.
La dificultad en los controles impiden disfrutar de la acción. Lo más caótico y difícil de manejar es la cámara, que controlamos a través de nuestro mando a capricho. Pero hagamos lo que hagamos siempre estará en medio, molestando.
Choca contra todo lo que hay en el escenario: paredes, cajas, techos y un largo etcétera. Se queda enganchada en los lugares más absurdos y en los momentos más críticos.
Es demasiado corriente encontrarnos en la situación de estar disparando a lo loco sin ver nada más que un horrible primer plano de la textura de una pared.
Durante el juego podemos atacar de dos formas: cuerpo a cuerpo y con armas a distancia, que iremos encontrando por el camino.
En un principio, el añadir estas armas al juego debería aportar variación y resultar atrayente, pero su manejo es una pesadilla.
Apuntar bien es imposible. Supuestamente se hace de forma automática, lo que debería suponer menos dificultad para el jugador, pero es un método tan inútil que resulta agotador usar las pistolas.
Además, las armas a distancia dañan mucho menos que luchar cuerpo a cuerpo. Son muy poco eficientes, lo que no tiene demasiado sentido si tenemos en cuenta su desproporcionado tamaño y que son objetos bonus que irónicamente dan nombre al juego.
Al final, ante la dificultad que supone apuntar y el poco daño que hacen las pistolas, acabaremos pasándonos el juego a puñetazo limpio y sacaremos poco partido al famoso “arsenal acme”.
En cuanto a las misiones, son bastante monótonas y con pocas opciones.
El punto fuerte del juego es el poder intercambiar a los personajes en cualquier momento del juego con solo pulsar una tecla. Así, cuando nos cansemos de manejar, por ejemplo, a Bugs Bunny, podemos tomar el control de Marvin el Marciano.
También el poder jugar con varias personas a la vez, en un mismo escenario, aporta un toque divertido al juego y le da algo de color a la acción. Sin embargo, el modo multijugador es mucho menos gratificante. Probablemente se quede en el menú de adorno.
DIVERSIÓN - Looney Tunes: Acme Arsenal -
Sólo queda añadir que para ser un juego de los Looney Tunes, le falta locura y el toque absurdo que les caracteriza.
Lo más divertido son los personajes y los comentarios que van dejando caer en todo momento.
Haciendo honor a los dibujos animados, las caídas al vació son especialmente divertidas, con el Pato Lucas o Bugs Bunny estampados contra el suelo sin sufrir ningún daño y levantándose como si nada. Lástima que no dejen su característico agujero en el suelo, con la forma del personaje, como pasaba en la serie.
Las peleas cuerpo a cuerpo son ágiles y si no fueran tan repetitivas, resultarían de lo más entretenidas.
En cuanto al resto, resulta alarmantemente mediocre. No destaca en nada y no apuesta por una jugabilidad adictiva.