GRÁFICOS - Looney Tunes: Acme Arsenal -
Más mediocridad. El apartado visual es demasiado sencillo y plano. La pantalla del tutorial es una ofensa a nuestros conocimientos gráficos y echará para atrás a más de un jugador. Si conseguimos superarla, descubriremos que luego mejora, aunque no mucho.
La mayoría de los escenarios son bastante coloridos, lo que compensa la falta de texturas. Pero son totalmente poligonales y, lo peor de todo, siempre iguales. Mientras jugamos nos acompañará un continuo efecto de deja vu, con repeticiones y repeticiones de los mismos objetos y enemigos.
La estética cartoon, obligada dada la temática, solventa las carencias gráficas, que pasan más desapercibidas. Pero con esta excusa se ha creado un entorno demasiado pobre.
Los personajes son bastante sencillos, pero resultan bastante creíbles. Tienen suficientes polígonos como para ser agradables en la forma, y el movimiento, pese a tener poca variedad, resulta realista.
El juego no pretende recrearse en sus gráficos, pero tampoco logra que pasen desapercibidos. El juego resulta gris y vacío por culpa del poco carisma que tiene el apartado visual, con personajes inexpresivos, pocos detalles y decepcionante entorno.
SONIDO - Looney Tunes: Acme Arsenal -
El apartado que consigue salir más airoso del juego es el sonido, que aporta ese algo de personalidad que el título pedía a gritos.
Los seguidores de los Looney Tunes estarán encantados de poder contar con muchas de las voces auténticas de los dibujos, sin anónima traducciones que nos rompan el corazón.
Todo el desarrollo del juego está salpicado de divertidos comentarios de los personajes, aunque no muy abundantes. Y como en la serie, nos hablan en el mismo tono y con el mismo humor.
Y es que cada comentario hará las delicias del jugador, ya aburrido de tan poca variedad en el resto del juego.
La música se limita a intentar estar a la altura de las voces. Encaja bien con el género, pero es repetitiva hasta la saciedad. No se ajusta a la acción y ante tan poca variedad, el jugador acabará hasta la coronilla de la misma nerviosa melodía.
En cuanto a los sonidos, cumplen su función. Al igual que el resto, hay muy poca variedad, pero son bien recibidos. Todos los efectos parecen sacados directamente de la serie, con sus famosas caídas al vacío y golpes repentinos.