JUGABILIDAD - WWE SmackDown vs. Raw 2008 -
La jugabilidad no ha variado en demasía respecto a ediciones anteriores. El tipo de combate es completamente diferente al de cualquier otro juego de lucha (dónde hay que tener más en cuenta al escenario casi que al propio luchador), siendo, en un principio accesible aunque difícil de dominar a la larga.
Se utilizan, principalmente los analógicos, y en vez de extrañas combinaciones el combate se suele decidir por secuencias de botones predefinidas. Por desgracia, sigue siendo tan conflictivo con el jugador acostumbrado a este tipo de juegos como siempre y el aprendizaje puede ser algo costoso. Es necesario estudiarse los tutoriales a conciencia, ya que en los mismos incluso se explica las normas de combate.
Los luchadores poseen varios tipos de “configuración” que dictaminarán su forma de luchar, como puede ser Powehouse, high flyer o sucio entre otros. Estas variaciones alterarán su conducta y sus posibilidades.
Jugablemente, el juego no ha sabido dar un salto respecto a la edición del pasado año, y continúa teniendo los mismos lastres de antaño. Las diferencias entre los luchadores no son tan acusadas ni profundas como un juego de lucha estándar y en general, el juego puede desesperar a los que no son seguidores fieles de la WWE.
Por otra parte, este tipo de juegos pueden verse desde un prisma normalmente equivocado. Alguien que jamás haya jugado a un juego de lucha, podrá entender en pocas lecciones los controles y podrán ponerse a combatir con rapidez, con lo que puede disfrutarse desde una perspectiva más enfocada para todos los públicos.
DIVERSIÓN - WWE SmackDown vs. Raw 2008 -
El juego dispone de una variedad de modos envidiable. Desde un modo quickmatch, disputar torneos oficiales, creador de personajes o un modo 24/7. Este modo viene a ser el clásico modo carrera, dónde podremos seleccionar a un luchador y seguir su trayectoria profesional.
Este modo, sin duda uno de los más longevos, nos meterá en la piel de una estrella de pressing catch, teniendo que cumplir una agenda llena de combates, sesiones de firmas de autógrafos o incluso paralizar nuestra gira por culpa de un rodaje cinematográfico. Entrarán en juego ciertos factores estratégicos, ya que necesitamos conocer el estado psicológico y físico de nuestro luchador. Su simpleza es su gran acierto, ya que no emborracha con datos al jugador y ayuda a realizar combates de forma más fluida (ya que en el fondo es de lo que se trata).
El juego tiene un modo tienda dónde podremos adquirir ropa o complementos para nuestro personaje y para el espectacular editor de personajes, dónde podremos editar desde nuestro aspecto al milímetro hasta las introducciones al ring (siempre tan estrafalarias y características). Incluso para los más enfermizos, podremos seleccionar una canción del disco duro y usarla como himno. Sin duda el editor más completo jamás visto en un juego de lucha.
Por último, como no, el modo rey en este tipo de juegos, el modo de lucha Online. Podremos competir contra cuatro jugadores o de forma co-operativa, en general, otro gran punto a favor para los aficionados y un indiscutible punto de reunión.