INTRODUCCIÓN - NBA 2K8 -
Tengo que admitir que desde mi más tierna infancia, siempre he sido un gran devoto del basket y toda la parafernalia del baloncesto. Nuestra generación se vio marcada por la década de los 80, las zapatillas All Stars y genios como Magic Johnson bajo los aros.
Durante aquellos años, hasta la llegada de las apuestas más realistas, los locos por la cancha nos conformábamos con representaciones menos literales y alocadas, las correspondientes hasta que el realismo y la simulación irrumpiesen en el videojuego (prácticamente en todos los géneros) a partir de la segunda mitad de los años 90.
Si hubo un juego que realmente me hiciese perder la nostalgia hacia aquellos saltos imposibles lanzamientos imposibles e injustificables explosiones, ese fue el primer NBA 2K en Sega Dreamcast. El juego era la primera propuesta seria, creíble y jugable, dejando de lado otros juegos que, sin ser tan geniales como este (un ejemplo, NBA Courtside en Nintendo 64), no supieron conseguir un equilibrio tan ajustado entre la simulación y la diversión arcade.
Tras unas entregas en la pasada generación un tanto irregulares, parece que la saga empieza a retomar una estabilidad en la nueva generación gracias a 2K Sports. Esta última entrega se espera con gran expectación, son muchos los fans que se preguntan si la saga ha logrado evolucionar lo suficiente respecto al año pasado.
Se ha producido importantes cambios en el plano jugable, apostando aún más si cabe por la simulación y el realismo, se han añadido nuevos modos de juego y se han mejorado los pertinentes. El modo online ha mejorado hasta arrimarse a la perfección (lleno de estadísticas y grandes aciertos), el apartado gráfico es si cabe, más espectacular y han suprimido los errores de su anterior entrega como ese absurdo modo historia, cuanto menos, olvidable. En este punto, cada uno ha de plantearse si la compra del nuevo título merece la pena, aunque tras el éxito de su predecesor, los fanáticos del baloncesto no deberían pensárselo dos veces. 2K continúa siendo la opción más respetable del mercado.