INTRODUCCIÓN - Call of Duty 4: Modern Warfare -
Las guerras cambian. Los soldados no.
Ese es el nuevo lema de Infinity Ward para su último Call of Duty. Como todos sabréis a estas alturas, se ha cambiado el marco de acción, de la Segunda Guerra Mundial (que hay que admitir que no daba para más) hasta una ficticia guerra actual.
En un futuro ficticio, Call of Duty 4 lleva a las grandes potencias mundiales a enfrentarse en un conflicto contra Oriente Medio. Nos pone sobre la mesa a un militar de la antigua URSS, que ha empleado la confusión y ha manejado las sensibles mentes de los pueblos islámicos para que los Estados Unidos, Inglaterra y otros países occidentales vean en peligro su modo de vida actual. El petróleo, el terrorismo y la inestabilidad política han sido las armas que Ivan Zavkiev ha empleado para desviar el interés, los fondos y los efectivos bélicos de Occidente y, mientras tanto, poder organizar una fuerza con potencia nuclear dentro de su zona de influencia, varias repúblicas ex-soviéticas.
Ahora, con recursos limitados por parte de Estados Unidos o Reino Unido, le toca a las fuerzas de élite como los SAS británicos entrar en zonas puntuales de Oriente y el Pacífico Norte para detener los planes de dominación que pueden acabar tanto con la estabilidad relativa de los pueblos como con la propia vida en gran parte del planeta.
Esto es lo que plantea, en términos de guión Call of Duty 4. Si me permitís un apunte, todo el argumento y desarrollo de la acción me parece un poco violento y pernicioso: el actuar en un entorno tan realista, tan brutalmente ácido y sin restricciones éticas o morales llevan a reflexionar una cuestión: ¿A qué público está enfocado Call of Duty? Es muy sencillo valorar sobre un sello de PEGI pero en el fondo hay una cultura a la violencia realista y cruel en este Call of Duty que hay que tener muy en cuenta: algunas de las misiones (entre ellas en las que atacamos desde un helicóptero de combate un pueblo a priori indefenso) son de lo más cruel, directas y nauseabundas que han sido plasmadas en un videojuego. Pero en ningún momento, quiero aclarar, que esto sea negativo, simplemente que hay que tener la cabeza muy fría para valorar este tipo de violencia, probablemente muchísimo más directa, madura y visceral que la del infantil y populista Manhunt. Para terminar, vuelvo a aclarar, que nada en la acción realista y voluptuosa de CoD4 es negativo, pero tiene un público muy definido: el público adulto, sin concisiones ni prórrogas.
Metiéndonos en materia, CoD4 es una obra tan densa y compleja como cualquier otro Call of Duty de Infinity Ward, pero ampliado, mejorado y magnificado hasta el infinito. Lleva la acción a un punto de vista mucho menos masivo que la infantería de la Segunda Guerra Mundial, y completa un modo campaña simplemente bestial. Son probablemente, las cinco o seis horas más intensas que he vivido jamás en un videojuego, con actos simplemente perfectos. Recorrer la Chernobyl fantasma con un francotirador de las SAS británicas supera, con creces, el legendario nivel en Nueva Mombasa de Halo 2, siendo para mí hasta el momento la mejor fase en un videojuego de acción.
Tango avistado. Dispara.