GRÁFICOS - Virtua Fighter 5 -
El motor gráfico es absolutamente impresionante. Corre a 60 fps estables, con una nitidez pasmosa y todo está recreado de forma homogénea. La versión de Xbox 360 es, además, un salto respecto a la ya publicada en PlayStation 3, con ligeras mejoras como la inclusión de un antialiassing y una ligera mejora en el juego de luces.
Las texturas por ejemplo, tienen una diversidad cromática espectacular, recreando, de forma perfecta, todo tipo de aspectos, el cuero brillante, la piel sudada, piedra, metal etc. Otro aspecto a destacar es el apartado artístico de los escenarios, variado, lleno de guiños a la saga, con elementos aplicados de forma pasmosa, como el agua con diferentes tipos de efecto dependiendo de si está embarrada, se trata de un estanque, está lloviendo etc.
El nivel de detalle es excesivo, está al nivel más alto que nos tiene acostumbrados SEGA AM2. El juego tiene una luz muy variada y dinámica, creando distintos ambientes y dotando al conjunto de gran variedad. Sin duda alguna, Virtua Fighter 5, de momento, es el indiscutible rey técnicamente en cualquier plataforma.
El diseño de personajes, puede resultar para muchos poco carismático, pero es efectivo y coherente en el mundo en el que se desarrollan. Puede que tras Pandas, Robots y Ancianos con super-poderes puedan parecer demasiado simples, pero gracias a mostrar esta seriedad y elegancia, un grado realista y pulcro puede llegar a enamorar a los que estén hartos de pirotecnia. Quizás haya que puntualizar como negativo siendo completamente objetivos, que ese excesivo brillo que abunda en el conjunto da una sensación de luchadores engrasados demasiado artificial. Las animaciones continúan sorprendiendo otra entrega más, llevando todo a un grado más de realismo, variedad y calidad que dudo muy mucho que en toda esta generación sea superado en cualquier género.
SONIDO - Virtua Fighter 5 -
La banda sonora tiene un regusto arcade muy particular. Como no, está lleno de auto-homenajes que encantarán a los fans, aunque predominan las nuevas composiciones. Una mezcla de rock con reminiscencias a los ochenta y sonido electrónico futurista, melodías similares al juego también de SEGA Phantasy Star Online y en general, un regusto retro muy disfrutable, muy apropiado a su público fiel, el cual lo apreciará sin duda.
Los efectos sonoros son de gran calidad, aunque se dividan en dos tipos distintos de forma clara: los primeros, los más corrientes, realistas y precisos, llenos de matices, desde las pisadas, el sonido de crujir texturas, romperse escenarios o el simple roce con la nieve. Los otros, más efectistas y exagerados, con una connotación arcade obvia, suenan contundentes. Este detalle afecta de forma jugable de forma muy clara, aquellos golpes con un sonido más contundente y más irreales significan que inflingen mayor daño, con lo que hay que tenerlos muy en cuenta. Otro detalle menor es que se siga conservando el sonido del Press Start, intacto desde el Virtua Fighter original de 1994, un auténtico golpe de efecto a nuestro nostálgico corazón.