INTRODUCCIÓN - Crash: Lucha De Titanes -
El malvado doctor Cortex vuelve a apoderarse de los amigos de Crash, solo el ágil e intrépido “marsupial” podrá liberarlos, eso si antes no cae en las fauces de unas temibles criaturas mutadas químicamente por la terrible mente de Neo cortex.
Aunque al fin y al cabo Crash es otra mutación de Cortex (por lo menos eso nos indica el argumento del juego) así que por que no aprovecharse de dicha familiaridad para tomar las rienda de sus adversarios (en sentido literal).
Al mejor estilo de los clásicos de otrora tendremos que superar obstáculos y vencer una ingente cantidad de enemigos para atrapar al Dr. Cortex y liberar a nuestros amigos, el mayor problema es que para esta ocasión él no estará solo…
PLATAFORMAS DE AYER Y DE SIEMPRE…
¿Quién diría que ya ha pasado una década desde que Crash Bandicot sorprendiera a propios y extraños en la antigua PSX? Sus primeros juegos realmente marcaron época, a tal punto que nadie dudaría en considerarlo como la “mascota” de PSX, a falta de un erizo azul o un plomero como los de las compañías de la competencia por aquel entonces.
Esta es la hora en que si un juego justifica desempolvar nuestras flamantes PSX es la genial triada de Crash, eso sin hablar del estupendo simulador de carreras (él único que le pudo hacer algo de sombra al todopoderoso Mario Kart 64) y un juego tipo party (Crash Bash) que tampoco lo hizo nada mal en su tiempo.
Pero sus creadores originales vendieron la licencia y pareciera que con ello le hubiese caído la “peste” a este emblemático personaje; Crash se convirtió en un personaje multiplataforma que vio la luz en varios juegos que a decir verdad no pasaban de regulares.
Con la excepción del primero de ellos, los desarrolladores le apostaron a combinar las plataformas con el género de los juegos de carrera tipo Mario Kart; el resultado sin llegar a ser malo no planteaba diferencias con lo visto en PSX (vamos, incluso hasta en el terreno gráfico), a tal punto que cualquiera que tuviera el juego de PSX a lo mejor no se hacia a las nuevas entregas de Crash.
Pero la licencia ha demostrado ser redituable hasta el cansancio, quizás por ello aún siguen insistiendo con este personaje; al fin y al cabo mientras de ganancias seguirá justificándose.
Es cuando menos curioso revisar las altas cifras de venta que han tenido las diferentes entregas de la saga por más que la crítica especializada continuamente pondera dichos juegos con calificaciones bajas; definitivamente si un personaje tiene gancho este es Crash.
Aunque en honor a la verdad hay que reconocer que ya en la anterior entrega se dejaban ver buenas intenciones en torno a depurar el producto para devolver a Bandicot al sitial que se merecía; algo que se antoja todavía más en esta nueva versión.
Muchas cosas se han rediseñado para la ocasión, empezando por
un argumento que si bien no es nada del otro mundo nos revela situaciones en torno al origen de Crash así como el porqué del odio que le expresa Cortex, incluso a lo largo de la aventura nos aguardará una que otra sorpresa.
Incluso su título en ingles es una clara parodia a una película de principios de los ochenta llamada “Clash of the Titans”, una celebre producción con los efectos visuales del gran Ray Harryhousen que se inspiraba en los personajes de la mitología tan actuales en el mundo de los videojuegos gracias al sensacional God of war.
Aquí los titanes no llegan a ser tan colosales pero igual tienen lo suyo, en especial los que funcionan como “jefes” de nivel, de todos modos Crash tendrá que vérselas permanentemente con ellos en su odisea para rescatar a su familia.
En esencia estamos ante un título de plataformas tridimensionales al que quisiéramos señalar como “típico”, lo que pasa es que el género anda tan de capa caída que ver un juego que apele a la vieja escuela resulta cuando menos reconfortante.
Ya lo veníamos advirtiendo desde las consolas de la pasada generación: las plataformas están en inminente crisis y salvo un revulsivo importante de cara a títulos como Mario Galaxy estaremos presenciado el agotamiento de un género jugable que marcó un antes y un después en los videojuegos.
Crash of the Titans no muestra nada que llegue a sorprender, no obstante a la postre es innovador, algo que no puede menos que extrañar, tal vez si este juego lo hubiésemos visto unos años atrás hasta pasaría desapercibido, esas son las vueltas que da la vida…
Acompañemos a Bandicot en su nuevo periplo a lomos de unos titanes que por momentos se convierten en “mascotas”. Una aventura llena de peligros, peleas y saltos, muchos saltos a la antigua usanza nos esperan.