Análisis Bioshock para Xbox 360

videojuegos
Bioshock (Página 1/4)
Escrito por Jorge Mario Karam, el 30/08/2007.

Análisis de Bioshock

INTRODUCCIÓN - Bioshock -


Si eres de los que están convencidos que una civilización Atlante aún sobrevive en el fondo del mar a instancias de nosotros este sin duda es tu juego, eso sí la adaptación que se han sacado de la manga los desarrolladores es de lejos mucho más siniestra de cualquiera que nos hubiéramos podido imaginar.

En el fondo del mar se erige una gigantesca ciudad submarina (o mejor, lo que queda de ella); nuestro protagonista, un desventurado superviviente de un accidente va a descubrir algunos sucesos capaces de congelar la sangre.

Estamos ante una mezcla de situaciones que combina las fabulas de mediados de siglo pasado con la decadencia de un sueño roto, un videojuego de lo más completo que envuelve una profunda reflexión sobre las paradojas de la mente humana.


EN BUSCA DE LA CIUDAD PÉRDIDA.

Durante los anteriores E3 los desarrolladores de Irrational Games se llevaron buena parte del protagonismo gracias a un juego que respiraba originalidad por todos sus costados; con una ambientación de lo más extraña nos encontrábamos con un protagonista que debía enfrentarse a una pequeña “niña” y con un guardián protector que más parecía ser un buzo gigante.

La connotación moral que suponía este extraño combate ya era un gancho lo suficientemente fuerte como para querer saber mucho más sobre este título, a tal punto que hasta resulta extraño no haber presenciado mayores polémicas a su alrededor; tal parece que la mayoría se siguen focalizando casi exclusivamente a cualquier título que proponga Rockstar mientras las demás se pueden permitir un respiro en este sentido.

De todos modos ver a una pequeña aparentemente poseída (por lo menos es lo que revelan sus ojos) y a un gigante protegiéndola era demasiado “tentador” como para que este juego pasara inadvertido, a eso hay que sumarle una llamativa puesta técnica que en los videos previos no hizo sino aumentar las expectativas ante este juego.

Ya en el E3 este juego fue una de las cartas fuertes de Microsoft (no desperdiciaron ni un segundo para señalar la exclusividad de este titulo en Xbox 360 y en PC) y a decir verdad la espera ya comenzaba a desesperar pues en las recientes semanas los usuarios de la nueva consola de Microsoft presenciaban una especie de “sequía” en juego (situación que al parecer cambiará drásticamente en los siguientes meses donde la tendencia indica por el contrario una “sobrecarga” de títulos atractivos).

Bioshock ha llegado en el mejor momento posible, es un candidato serio a hacerse como uno de los mejores juegos de esta consola y de no ser porque aún se esperan juegos aún más prometedores bien podríamos pensar que la nueva propuesta de 2k fácilmente podría convertirse en el juego del año.

Lo anterior no quiere decir que el título no contenga algunas fallas (¿qué juego no las tiene?) pero a decir verdad en su conjunto es absolutamente notable y de seguro nadie quedara inconforme luego de disfrutar con un título que cuenta con muchas bazas como para convertirse en juego de culto.

Desde que comenzamos en alta mar hasta cuando estamos en los complejos más intrincados de la ciudad submarina no podremos despegarnos de las imágenes que van desplegándose en la pantalla (lógicamente esto también nos pasará con el mando) y es que todo en Bioshock invita a que continuemos hasta poder desenmarañar la extraña trama que rodea sus intrigantes escenarios.

La historia de Bioshock aunque muy confusa en su inicio, pareciera aludir a las clásicas aventuras de Howard Phillips Lovecraft, aquel escritor norteamericano de principios de siglo pasado que “aterrorizo” a sus miles de lectores gracias a unas estupendas novelas llenas de eventos paranoicos, caóticos y decadentes.

De hecho a Lovecraft se le considera como uno de los precursores de un género denominado “Terror cósmico materialista”; y a decir verdad este remoquete le caería de perlas a Bioshock si alguien pregunta alrededor del estilo que pretende trasmitir su arrevesado argumento.

Cualquiera que haya podido presenciar las antiguas películas “futuristas” de mediados del siglo pasado podrá familiarizarse con los detalles que rodean el particular universo submarino de Bioshock, una ciudad cuyos escombros revelan el sueño humano por construir una sociedad que se alejase de las guerras y de lo violencia urbana pero que en su afán reivindicatorio terminará por construir un remedio mucho peor que la enfermedad; una sociedad utópica que en aras de la búsqueda de la felicidad terminará cayendo en su propia pesadilla.

Esa pesadilla es Bioshock, pero para entenderla mejor solo hay una manera de hacerlo y esta es internándonos de lleno en sus lúgubres calles, conociendo a sus misterios habitantes (y huyendo de ellos en muchos casos) para entender como un bello sueño pudo convertirse en tan delirante fantasía.

Este es un título ideal para reflexionar, pero no vayas a pensar que puedes hacer intensas deliberaciones éticas mientras vas avanzando pues el ritmo de los sucesos apenas nos permite asimilar lo que va pasando y reaccionar de inmediato si no queremos que nuestro protagonista haga parte de los objetos abandonados en la decadente ciudad.

Estamos ante un shooter adictivo y con muchas posibilidades, aunque como tal en su género apela a los elementos típicos, es así como a lo largo de sus extensos y lineales niveles tendremos que ir eliminándo hordas incesantes de enemigos mientras que resolvemos uno que otro puzzle (eso si bastante originales).

Bioshock no reinventa el género ni nada por el estilo, no obstante su propuesta es tan extraña que el enganche y la inmersión es absoluta, no vamos a querer despegarnos de un segundo de los inquietantes escenarios y personajes que rodean la ciudad (no vamos a poder tampoco…)

Bioshock
Ficha técnica

NOTA FINAL: 9
Salida: 31-08-2007
Edades (PEGI): +18

Precio MG (€): 64,95€
Bioshock
Un mundo submarino como nunca antes habías visto.
Bioshock
Las habilidades del protagonista son una gozada.
Bioshock
Las connotaciones morales será una de de sus principales bazas.