INTRODUCCIÓN - The Darkness -
La oscuridad puede ser nuestra aliada pero jamás estará a nuestra disposición, ella será la encargada de controlar nuestros destinos, podremos lograr lo que queramos pero a cambio ella será la dueña de nuestros destinos.
Vivir o morir no será asunto nuestro, ni siquiera de nuestros enemigos, solo la oscuridad puede decidir cuál es el mejor momento para hacerlo, así que si pensamos oponernos las consecuencias serán funestas, el infierno se quedará corto para propinarnos el castigo.
Nuestro personaje no será el primero en haber recibido este particular legado que nos confiere enormes poderes pero a la vez nos condena hasta la eternidad, (o tal vez no…existe una remota posibilidad pero para hallarla tendrá que ingresar al mismísimo infierno).
DEL CÓMIC AL VIDEOJUEGO
The Darkness en un cómic creado por el maestro
Marc Silvestre que ha contado con un éxito desmesurado en algunos lugares y la práctica indiferencia en otros (algo común en este género); sus historias revelan un carácter gótico y apocalíptico hilvanado con argumentos sumamente elaborados y un tono de humor negro que si bien no siempre se llega a comprender ha logrado que para muchos estas aventuras sean consideradas de verdadero culto.
No es la primera vez que un personaje de comic llega a los videojuegos pero rara vez vemos resultados tan espectaculares como los que han logrado los desarrolladores de Starbreeze Studios con esta atípica adaptación.
De entrada han apelado por una aventura en primera persona cuando por lo general este tipo de aventuras se desarrollan en tercera persona, pero esto apenas es el comienzo…
Realmente estos programadores vienen avalados por muy buenos resultados, basta con recordar el glorioso
“Crónicas de Riddick”, un juego con un ambiente hasta cierto punto parecido y que para muchos fue uno de los mejores exponentes durante la pasada generación; de hecho obtuvo mejores críticas que la película homónima (todo un record que quizás únicamente había logrado el genial
Goldeneye para Nintendo 64).
El juego de Riddick rompió moldes y demostró a la perfección el potencial técnico de la por aquel entonces consola más “poderosa” de la generación de los 128 bits. En esta ocasión han retornado con un juego que también demuestra todo lo que puede dar de sí la nueva generación.
Ya en los trailer y previos el juego mostraba muy buenas maneras pero ahora con la versión final en las manos hay que reconocer que estamos ante un juego digno de quitarse el sombrero, es un prodigio a nivel técnico como muy pocas veces hemos visto.
Veremos una genial recreación del oscuro mundo creado por Silvestri, no es posible menos que asómbranos ante la manera como se han logrado mantener muchos de los guiños del comic original, es francamente impresionante pues nos sentiremos inmersos como nunca antes en un universo que siempre se ha caracterizado por ser “bidimensional” (asumiendo que provenía de viñetas de comic).
The Darkness nos recrea un mundo enorme y decadente dominado por entidades criminales de las que no puede escapar nuestro protagonista, un joven de nombre
Jack Estacado que en su aniversario número 21 recibe el legado de la oscuridad, aunque a la larga este será un mal menor…
Jack deberá enfrentarse a su antiguo mentor en una batalla sin cuartel, el peligro será la constante a lo largo del juego, pero las traiciones y la venganza serán los motores que impulsen a nuestro protagonista a llevar a cabo su drástica misión y de paso ver cómo logra controlar el enorme poder que se cierne sobre él.
El argumento es uno de los elementos mejor trabajados en este juego, directo y apasionante de principio a fin, lo mejor es que no es necesario ni siquiera ser seguidor del comic para engancharse con este juego pues la historia que revela es una especie de “cross over” que nos planteará un desarrollo paralelo aunque tan completo e inmersivo como la historia original.
Todo lo que sigue
es un completo espectáculo que pone de relieve todas las bondades de la actual generación de videojuegos, escenarios gigantescos, animaciones fantásticas, jugabilidad novedosa, en fin, todo lo que habíamos esperado de un juego para las consolas actuales.