GRÁFICOS - Pimp My Ride -
Gráficamente es, resumiendo, un título pésimo. Fe de ello da el pobre realismo del que somos testigos, pudiendo atravesar con nuestro coche a los peatones, carteles y demás elementos del decorado. Además, cada uno de las cinco zonas disponibles nos resultan demasiado pequeñas en cuanto a tamaño, siendo la libertad escasa. Su modelado tampoco brilla, y es que resulta muy simple, tanto en edificios como en los propios coches, todos ellos poco detallados y faltos de un mejor nivel de texturas, en ningún momento nos da la impresión de que sea un título de nueva generación.
Remarcar también lo vacío que resultan las ciudades, carentes de más vida y que pecan de mostrar siempre lo mismo. Por su parte, las personas que las transitan (escasas) nos muestran una gama de movimientos más bien pobre y su
inteligencia artificial no deslumbra ni mucho menos.
A favor, comentar que el
diseño de los personajes principales está, generalmente, bien elaborado y que la
ambientación es de lo mejorcito del juego en general, ya que todo está muy bien relacionado con el mundo del tunning y el programa Pimp My Ride en cuestión, aunque tampoco es para tirar cohetes.
SONIDO - Pimp My Ride -
En otro factor de cosas, decir que la
banda sonora va de acorde con el tema del juego, proponiendo temas cañeros que auparán la ambientación del proyecto y nos motivarán en los momentos de aburrimiento (que no serán escasos). Aún y así, el repertorio de temas se hace algo limitado y tras jugar un buen rato seguido nos da la sensación de estar escuchando siempre lo mismo. Los efectos de sonido, por su parte, se dejan ver poquito (o casi nada) y los que se muestran no son más que lo mínimo a esperar.
Finalmente en este punto, aclarar que el
doblaje esta en un ambientado íngles que da el “pego” con el ambiente del juego, habilitándose subtítulos en castellano, así como el manual de instrucciones.