GRÁFICOS - UNO -
Al tratarse de un juego de cartas, este no necesita hacer alardes de grandes efectos ni de motores gráficos de última generación. Si no todo lo contrario, debe de mostrarse intuitivo, sencillo y bonito, y UNO cumple con todos estos requisitos pero no sorprende.
En la pantalla principal se desplegará un menú muy colorido predominado por los colores más relevantes del juego, este menú no dará lugar a ambigüedades ya que para cada opción tendrá asociada una descripción.
Una vez dentro del juego, no estaremos jugando sobre una mesa, sino que jugaremos sobre un fondo azul acompañado de un movimiento muy sutil de unas líneas que darán un pequeño dinamismo y no la sensación de una imagen estática al fondo.
Las cartas estarán desplegadas sobre un medio círculo con un degrade del mismo color, todo esto muy simple. Por su parte, estarán perfectamente representadas a su homónimo real.
Por motivos de su trigésimo quinto aniversario podremos descargarnos gratuitamente nuevas cartas y un fondo, para lograr un ambiente muy festivo y colorista.
SONIDO - UNO -
La música del juego está compuesta por dos temas, que se reproducirán en dos etapas bien diferenciadas. Una de estas será en la pantalla principal y las pantallas que podamos acceder a través de ésta. La otra es mientras jugamos, el tema que escucharemos se repetirá una y otra vez.
Estos temas son correctos y crean ambiente para este tipo de juego. Con las sucesivas partidas que juguemos, ya no pasará desapercibido la repetición de este tema, por lo tanto tenemos la posibilidad de que este sea sustituido por cualquier tema que tengamos en el disco duro de nuestra consola.
Por su parte los sonidos que se reproducirán durante las partidas no son una maravilla pero cumplen correctamente con este tipo de juegos. No tardaremos en familiarizarnos con los sonidos para saber lo que está trascendiendo en el juego con tan sólo escucharlo.