Análisis de Kinect Rush Una Aventura de Disney Pixar
Extrañamente a los buenos aficionados a los videojuegos nos toca más de cerca el tema del cine de animación. Puede ser por la falta de prejuicios al respecto, porque por la costumbre de estar siempre en mundos de virtuales, en recreaciones 3D de universos fantásticos, no tengamos ese cliché automático de “es que los dibujos son para niños”. Pero dentro de todo este gran mundillo en expansión que es el cine de animación 3D, Pixar se merece un apartado exclusivo, o qué demonios, un altar.
Ya no es cuestión de valorar una ejecución muy superior a la de la competencia, no hablamos tanto de la calidad que se puede ver o que se puede oír, sino más de la que se puede sentir. No es un cuarentón hablando de que Blancanieves es la mejor película de animación de la historia por todo el trabajo que lleva detrás, no, es la capacidad única de transportar a niños y adultos a mundos que van más allá de la simple nostalgia, y agradar a todos con una lectura en multitud de capas.
Pero lamentablemente no estamos aquí para hablar más de la cuenta de cine, ni para alabara más de la cuenta a Pixar. Kinect es una cosa, Pixar es otra, y cuando se juntan da lugar a un videojuego que promete ser variado, pero que podría serlo más. Y al no seguir las directrices de la filmografía Pixar y adaptar tantos mundos tan diversos a un esquema más bien cerrado, nos da un juego que, lejos de lo que pretenden las películas, está orientado totalmente a los niños.
Protagonizado también por niños, este Kinect Rush nos suelta en medio de un pequeño parque temático con cinco áreas y un lobby central sin importancia. Desde luego, aquí la gracia no está en recorrerlo e interactuar con todo, como en Kinect Disneyland Adventures, sino que hay que ir al grano, a las zonas de cada una de las cinco películas, los cinco universos radicalmente distintos que aquí se ven representados. Cinco de los nueve que podrían haber sido, pero ahí entraremos más tarde.
Empezamos por ejemplo por Toy Story. Vamos a la zona designada del parque y un niño nos dice: “¡Juguemos a Toy Story! Yo seré Woody y tú serás un juguete random,” y así empezamos a jugar. Enternecedor reencuentro con el Señor Púas, uno de los peluches más carismáticos de Toy Story 3, y nos damos cuenta de que, ugh, falla el doblaje. Más adelante veremos que hay algunos personajes que sí conservan las voces del doblaje al castellano de las películas, pero otros, como Woody o Buzz Lightyear, pues no.
Empezamos a jugar, a avanzar, y vemos que hay un buen abanico de acciones a realizar dependiendo de la situación, pero ya nos damos cuenta de que, bien, Kinect funciona sin necesidad de raíles, el personaje camina o corre dependiendo de cómo movamos los brazos, gira con un sencillo movimiento de hombros y salta cuando saltamos. Levantamos los brazos para escalar por paredes con chinchetas, adelantamos los brazos para recoger pilas y hacemos el movimiento de lanzarla para que el juego responda correctamente,... La primera impresión sobre el control es buena, y la última también, pero nos falla la variedad.
Ficha técnica
Salida: 23-03-12
Género: Aventura
Desarrolladora: Asobo Studio / Microsoft Game Studios
Distribuidora: Microsoft
Edad (PEGI): +3
Precio: 49,95€