Con el paso de los años la serie King of Fighters se ha convertido en un clásico con una fiel legión de seguidores a sus espaldas. Un referente de la lucha en dos dimensiones que, no obstante, poco a poco ha ido perdiendo identidad y capacidad para sorprender. Algo que, todo sea dicho de paso, le suele ocurrir a casi todas las series que se prolongan tanto en el tiempo y en las que no se invierte el tiempo o el dinero suficiente para hacerlas evolucionar con cada nueva entrega.
Por eso King of Fighters XII se esperaba como un nuevo punto y aparte dentro de la saga. SNK había anunciado un lavado de cara general para el juego y una puesta al día considerable. Además, la salida del nuevo Street Fighter IV también en consolas de nueva generación parecía haber acondicionado el panorama de forma inmejorable para su regreso.
Pero, a la hora de la verdad, ¿cumple lo nuevo de SNK las expectativas que en él se habían puesto? Depende. Si veis King of Fighters XII como una nueva entrega de la saga, simplemente entretenida, sí. Si por el contrario pensabais encontrar una revolución muy distinta a los anteriores capítulos… lo cierto es que resulta algo decepcionante.