Libertad y fantasía
¿Qué tiene que tener un buen juego de rol para enganchar al jugador? Seguramente, si hiciésemos una encuesta entre los usuarios, la mayoría coincidiría en lo principal: una historia atractiva y envolvente. Pues bien,
Risen ofrece un argumento realmente inspirado, que ya desde su comienzo (con un gran arranque) atrapa sin remedio. Pero, ¿qué se esconde más allá de la fantasía inicial?
La profundidad de
Risen no es sólo narrativa. Desde casi sus primeros compases ya nos encontramos con un mundo bastante abierto e infinitas posibilidades de elección. Bueno, tal vez no infinitas, pero ésa es la impresión que da. Cada decisión que tomamos a lo largo de la aventura tiene sus propias consecuencias y dirige nuestros pasos en una dirección u otra.
Y no sólo hablamos de las decisiones transcendentales como elegir formar parte de una facción concreta a la hora de especializar a nuestro héroe en el combate, sino también en los más mínimos detalles. Ahí radica una de las grandes virtudes de
Risen: la atención por los detalles. Todos nuestros actos quedarán reflejados hasta el final de los tiempos (del juego, claro).