En mal momento Sumo Digital fallan el match point. Con tan sólo 10 años de historia, Virtua Tennis ha logrado convertirse en un referente universal del tenis en los videjouegos e incluso llegar a trasgredir una extraña barrera: la de los jugadores no especialmente aficionados a un deporte concreto que se vuelven adeptos de un título tan de género sólo por sus virtudes jugables.
El VT original de arcade (porteado a Dreamcast donde la plataforma consiguió una de las conexiones con el público general más álgidas) fue una revolución por dar agilidad a un género enclaustrado en unos valores jugables de la era NES, a excepciones como el primer Smart Court Tennis de Namco (equilibrado y directo, aunque no tan innovador).
Hasta el 2006 no recibimos una entrega post-Dreamcast, la primera para la nueva generación, con un apartado técnico notable y una reajuste de la jugabilidad que enfocaba hacia la simulación en pequeñísimos detalles (la situación del jugador, la velocidad de reacción y distancia a la pelota, etc.) pero que logró mantener el espíritu...y el tipo.
Virtua Tennis 2009, por más que nos pese, no consigue ajustarse a lo que una franquicia con una solera tan brillante promete. Se trata de un capítulo continuista, que apenas aporta novedades y que a la hora de la verdad no falla en ningún apartado, pero que justifica su adquisición si se disponde de la entrega original.