Acabemos con los tópicos. Los miembros del equipo de Raven Software nos demuestran con este juego que no todos los productos derivados de otro arte resultan en fracaso. En este caso, X-Men Orígenes: Lobezno, un film bastante mediocre basado en una subsaga del sempiterno cómic de la factoría Marvel, nos trae un juego que, si bien se salta a la torera las directrices, tanto de la película como de la obra original en papel, acaba resultando en un producto que agradará, tanto a fans del carismático superhéroe, como a los asiduos del género hack ‘n’ slash.
X-Men Orígenes: Lobezno, nos cuenta, como su propio nombre indica, la historia previa de uno de los más carismáticos y populares personajes salidos de la Marvel, de cómo descubrió sus poderes, y sus andanzas antes de pertenecer a los X-Men.
Alejándose de la dinámica actual de recolección de orbes instaurada por grandes del género como Devil May Cry, pero ofreciendo un espectáculo sanguinario similar a lo visto en Ninja Gaiden 2, Lobezno protagoniza un juego que, si bien se queda bastante lejos de clásicos del “aporreabotones” como God of War, sí que al menos es capaz de llegar al jugador para la finalidad básica del videojuego: entretener.