Análisis Warhammer: Mark of Chaos: Battle March para Xbox 360

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Warhammer: Mark of Chaos: Battle March (Página 2/3)
Escrito por Diego Pérez, el 21/04/2009.

Análisis de Warhammer Mark of Chaos: Battle March - Pag 2


El mundo de Warhammer se tambalea al borde de la aniquilación total. Cruentas guerras se libran con la ayuda de la magia y el acero, dioses se enfrentan utilizando a simples soldados como peones de juego. Es una época oscura, es una época sangrienta.

El juego dispone de varios ejércitos, varias razas que escoger: El Imperio, Kaos, Skayen, los Altos Elfos, además de los nuevos Elfos Oscuros y las ordas de Orcos y Goblins. Todos ellos basados en el fantástico mundo de Games Workshop. Se podrán personalizar con gran detalle, permitiendo dar al usuario un toque personal al su unidad de combate, gracias a la combinación de trajes armaduras y armamento.

Warhammer no es una propuesta muy original, y es que el producto de Black Hole está muy influido e inspirado por juegos recientes de estrategia en tiempo real. El título parece un refrito con los elementos más brillantes de otros grandes juegos de estrategia como la saga Total War o La Batalla por la Tierra Media.

En el modo campaña dispondremos de dos ejércitos para elegir, el bien y el caos. Ambos con un desarrollo de misiones similar, con una mezcla entre estrategia por turnos y tiempo real.

Las tropas irán ganando puntos de experiencia y nuestros héroes aprenderán diferentes habilidades con las que personalizar aun más nuestro pelotón. Cabe destacar que la campaña “Green Tide Rising” es el principal aliciente que nos presenta Battle March, está heredado del pack de la expansión de mismo nombre. Es un juego individual en la cual nos pondremos en la piel de Orcos y Goblins, y como principal protagonista manejaremos al característico Gorbash, general de las hordas verdes.

Como anteriormente mencionábamos la mecánica jugable recuerda al Total War, por un lado con unas batallas en tiempo real y otro sobre un tablero del mundo, donde decidiremos mover distintos pelotones a lugares como pueblos o misiones secundarias.

Los modos individuales rondan las 7 horas aproximadamente, todo ello dependiendo de nuestra habilidad, y no supondrán mayor reto que avanzar con nuestras unidades en una sucesión de repetitivas misiones hasta alcanzar nuestro objetivo. Dispondremos de aldeas y sitios de descanso donde nuestras tropas se podrán curar o por el contrario podremos reclutar a más seres que conformen nuestro numeroso ejército.

Sobre las tácticas de combate, el título no sale muy bien parado. Las campañas no dejan lugar a la improvisación. Las misiones son, simplemente, caminos estrechos con muy poco campo de visión, donde ganarás si tu tropa es más numerosa o más fuerte. Aunque cabe destacar que la jugabilidad con los Goblins ofrece un nuevo y agradecido planteamiento de juego, la utilización de magia, tácticas de sigilo y unas buenas defensas servirán para hacer los combates más dinámicos y entretenidos.

Un apartado mejorable es el equilibrio entre las unidades, ya que algunas serán totalmente inservibles y otras que rebosan poder. Desequilibrio que se notará en el modo multijugador, apartado que quedará bastante desaprovechado por la complejidad del control de las tropas. Una vez que el usuario se haya adaptado el juego mejora increíblemente ofreciendo horas de diversión.

En el aspecto gráfico nadie debe esperarse un gran juego que reluzca por sus modelados o por su acabado técnico. Es un título bastante discreto, pero para nada malo gráficamente. Destaca la extensa variedad de personajes que encontraremos dentro de cada pelotón, así como la capacidad de diseñar la apariencia de nuestras tropas. También hay que decir que otros elementos como el entorno y las animaciones quedan mal parados si lo comparamos con otros referentes del género.

A pesar de todo esto es un juego que luce un buen apartado a nivel conceptual, hablamos de buenos diseños, personajes detallados y una buena utilización cromática, que mezcla colores intensos con negros y brillos marca de la casa. Detalles que cualquier fan de Warhammer agradecerá seguro.

En el apartado sonoro, nos encontramos con unos de los puntos fuertes del título. Una buena banda sonora, bien implementada que casará perfectamente con la ambientación del juego. Detalles como el sonido de las pisadas, las espadas desenvainadas antes de una batalla y una entonación épica bastante bien aplicada, conforman un apartado notable. También cabe añadir que el punto más negativo del apartado sonoro es algo que hoy en día es inaceptable. Warhammer: Battle March presenta un mundo que enfrenta razas y civilizaciones enteras entre sí, todo ello con un trasfondo histórico que seguramente los más asiduos de este hobby agradecería seguir. El juego no posee ni siquiera subtítulos en castellano por lo tanto los menos expertos en el lenguaje anglosajón no podrán seguir la historia y seguramente no disfrutarán tanto como deberían.

 Warhammer Mark of Chaos: Battle March
Los orcos juegan un papel importante
 Warhammer Mark of Chaos: Battle March
Con armaduras características
 Warhammer Mark of Chaos: Battle March
Parajes solitarios
 Warhammer Mark of Chaos: Battle March
En plena batalla
 Warhammer Mark of Chaos: Battle March
Numerosos soldados en pantalla
 Warhammer Mark of Chaos: Battle March
Una masacre
 Warhammer Mark of Chaos: Battle March
Modelados insuficientes
 Warhammer Mark of Chaos: Battle March
Hacia la guerra
 Warhammer Mark of Chaos: Battle March
A lomos de un dragón