Empezando desde cero
Tras una divertida presentación en forma de film de acción real protagonizada por un extenso elenco de skaters famosos, nuestro protagonista sale de la cárcel y, al llevar tanto tiempo encerrado, se justifica doblemente el tutorial al que se nos somete.
Skate 2 añade nuevas peculiaridades al control, y, tras un pequeño período de adaptación, resulta increíblemente cómodo ver cómo cada botón maneja una parte del cuerpo del protagonista, dejando el joystick izquierdo para el movimiento y el derecho para los trucos.
Una vez acostumbrados, recorrer las calles de Nueva San Vanelona será realmente gratificante, ya que cuenta con una gran diversidad de zonas entre plazas, paseos, zonas turísticas, residenciales,… Todo podría ser utilizable para crear un skate park del tamaño de toda la ciudad, de no ser por los numerosos guardias de seguridad (aunque, salvo en ocasiones puntuales, no son nada molestos) y ciertas medidas de protección que nos impedirán patinar por determinadas zonas.
Para ello contaremos con la ayuda de varios personajes a los que podremos “contratar” para que nos despejen el camino, y para poder hacerlo, necesitaremos una cantidad determinada de dinero que habrá que ganar superando retos o participando en competiciones. Siempre habrá algo que hacer en Skate 2.
Hasta aquí todo parece algo más o menos normal para un juego de skate, pero esta nueva entrega de la saga incluye la peculiaridad de poder bajarnos de la tabla en cualquier momento y empezar a caminar. Tremendamente práctico, por ejemplo, a la hora de subir unas escaleras. A pesar de que el control de “a pie” resulte un poco aparatoso, gracias a estar bajados de la tabla, podremos mover elementos del escenario para crear un skate park a tu medida, moviendo rampas, contenedores, vallas y demás elementos que nos pueden facilitar el éxito en una prueba.
Además de tener que superar las clásicas pruebas de “realiza determinado truco en este punto” o “encadena varias acrobacias sin salir de la zona”, en Skate 2 podremos optar por realizar las misiones de “La Sala del Dolor”. Es tan escabroso como suena. La marca Trasher patrocinará nuestras caídas, y nos pagará mayor o menor cantidad según el alcance de nuestras lesiones y la espectacularidad de la caída, pudiendo incluso multiplicar nuestros puntos por encadenar golpes, el número de vueltas de campana, los objetos que derribemos, contra qué nos hayamos estrellado o incluso por nuestra posición durante la caída, ya que podremos adoptar una pose u otra, dependiendo del botón que pulsemos.
De todos modos, que nos paguen por nuestros accidentes y contemplar las vistas de la ciudad, podrían ser los únicos atractivos de recorrer todo el camino de un punto a otro del mapa para llegar a una prueba. Para ello, los chicos de EA Black Box nos conceden el privilegio de llegar a cualquier parte del mapa en un instante, con sólo seleccionarla desde el menú. Sin duda una opción ideal para quien simplemente quiera completar el modo historia cuanto antes, aunque, sin duda, se perdería una ciudad viva y llena de detalles.
En ese aspecto, Skate 2 es un juego muy agradecido. Realizar pruebas, acceder a ciertas zonas o colaborar con la reconquista de San Vanelona siempre reportará algún beneficio, bien en forma de nuevas pruebas, con dinero que ayude a alcanzar nuevos objetivos, o desbloqueando alguna de las muchísimas (pero muchísimas) prendas con las que vestir a nuestro patinador. Esto, sin duda, suple con creces el deficiente editor de personaje, que aunque permite muy pocas opciones para el modelado del mismo, es compensable con la gran cantidad de ropa desbloqueable, con lo que será difícil encontrarse a dos personajes equipados con lo mismo.
El skate más real
Skate 2 puede presumir de un muy buen equilibrio en todos sus aspectos. No sólo es un buen título en su apartado jugable, sino que también cumple a la perfección con su apartado técnico.
Un título muy sólido en su apartado visual, con una gran ciudad muy bien recreada y llena de gente y de vida, sin defectos que disimular con niebla, siendo sólo algunas texturas las que llaman la atención negativamente.
La ciudad de Nueva San Vanelona cuenta con una gran cantidad de detalles, y en algunas ocasiones llegan a aparecer en pantalla una cantidad considerable de elementos, pero el juego no sufre por ello.
Tal vez el aspecto negativo más destacable sería la física del juego, a la que, una vez acostumbrado, no da problemas, pero la opción de mover objetos sería más útil si, una vez colocados, éstos adquiriesen un peso “real”, y no un estándar para todos los elementos móviles. Es ridículo ver cómo un gigantesco contenedor se mueve con la misma facilidad que una pequeña valla metálica.
Las animaciones del protagonista son muy buenas y fluídas, no siéndolo tanto las de la gente que deambula por la ciudad, con la que incluso podríamos tener algún problema de IA (al igual que con los patinadores rivales, a los que parece no importarles provocar accidentes).
El apartado sonoro de Skate 2 también es correcto, con una gran selección de temas que no dejan indiferente, como siempre, una señal más del mimo con el que EA trata a sus producciones.
Por desgracia, este título carece de otra de esas “marcas de calidad” de EA, como es el doblaje. Nos viene únicamente con voces en inglés, aunque, eso sí, todos los textos en perfecto castellano.