Si por algo se caracterizan las distintas sagas de videojuegos basados en novelas de Tom Clancy (siempre traídas por Ubisoft), es que a pesar de estar ambientadas en la misma coyuntura mundial, son todas absolutamente diferentes entre sí. Mirando al pasado vemos numerosas entregas de espionaje bajo el nombre de Splinter Cell, acción táctica en tercera persona con Ghost Recon o shooters en primera persona en la saga Rainbow Six. Pensando en unos meses en el futuro, tendremos un título de batallas aéreas, H.A.W.X., y volviendo al presente, tenemos este EndWar, que se presenta en forma de juego de estrategia en tiempo real.
Por supuesto, en Ubisoft no se arriesgarían a sacar un título de estrategia en tiempo real cualquiera, que no aportase nada nuevo al género. Así, el estudio Ubisoft Shanghai desarrolló un perfecto sistema de reconocimiento de voz con el que dar órdenes a nuestras unidades.
Este sistema realmente da una vuelta de tuerca al género para todas las plataformas, ya que los RTS fueron siempre repudiados en sus versiones de consola por la pérdida de fluidez que suponía pasar del siempre infalible conjunto de ratón y teclado, al pad controlador de la consola correspondiente. En este caso, el sistema de comandos por voz agiliza el ritmo de juego incluso más que con ratón y teclado, dado lo bien implementado que está, la sencillez de las órdenes a pronunciar y la buena velocidad de respuesta del juego.
Como en otros títulos de las sagas mencionadas anteriormente, este EndWar se ambienta en un hipotético futuro no muy lejano en el que la humanidad está viviendo la Tercera Guerra Mundial. Conflictos entre naciones, guerras y espionaje, forman el estandarte del estilo de Tom Clancy, que aunque sus novelas estén ambientadas en un futuro imaginario, no deja de ser pasmoso lo tangible de su coyuntura. Crisis por el petróleo, desarrollo tecnológico con fines bélicos, alianzas por intereses políticos, guerras... Sabemos que todo eso está ahí, y aunque EndWar no nos ayude a evitarlo, al menos conseguirá que pasemos un buen rato.