INTRODUCCIÓN - Lost Planet: Colonies -
Uno de los mejores títulos que hayan pasado por la consola de Microsoft regresa aportándonos novedades en modos de juego y especialmente en la modalidad en línea; justamente uno de los defectos que se le habían achacado al título original.
No se trata de un juego nuevo sino de una expansión en toda regla; lo anterior es tan marcado, que decididamente podemos afirmar que si no te interesó el juego original este no tendría porque hacer parte de tu colección. Aunque de otra parte no podemos olvidar que Lost Planet ha sido considerado como un gran juego por la gran mayoría de usuarios y prensa especializada.
De hecho la calidad del juego le valió para que Capcom posteriormente lo versionara en PC y PS3, con un éxito en ventas similar al que obtuvo en Xbox 360; así que no quedan dudas sobre la calidad general del juego.
No nos detendremos en demasía sobre sus aspectos técnicos, sino que haremos una reseña alrededor de las novedades que ofrece. Evidentemente estas se enfocan al modo multijugador, aunque también encontraremos cosas interesantes en el modo individual.
El argumento evidentemente se mantiene: tendremos que vengar la muerte del padre de nuestro protagonista, quien sucumbió ante el enorme poder de “ojos verdes”; un temible “Akrid”, líder de unos bichos que han invadido a la tierra y tienen confinados a los humanos en las periferias del planeta.
Nuestro héroe se embarca en solitario con la misión de erradicar a estos seres y de paso combatir con unos “piratas” que combaten a nuestro equipo de apoyo; por fortuna también contamos con unas gigantescas maquinas en el mejor estilo de los tradicionales “mechas”, propios a las series niponas.
El argumento no es la gran cosa (algo hasta cierto punto común en muchos juegos de Capcom, basta con recordar algunas entregas de Onimusha); pero nos sirve de pretexto para protagonizar una jugabilidad de lo más frenética, digna de la actual generación de videojuegos (y eso que estamos hablando de un título con más de un año de existencia en su versión original).