JUGABILIDAD - Ninja Gaiden II -
He aquí el punto culminante y característico de la saga, y es que
la mayor baza de los Ninja Gaiden es su exquisito control y jugabilidad a través de patrones clásicos. Nada más allá, controlaremos a un ninja vestido de negro con una espada, un arco, bombas explosivas, los típicos shurikens y algo más.
Todos estos elementos, unidos a las habilidades físicas de Ruy, conformarán nuestro repertorio de posibilidades ofensivas y defensivas, las cuales deberemos dominar para conseguir el éxito. Todo esto será posible aprendiendo rutinas, combos, técnicas que iremos “digiriendo” gradualmente y que, con la aparición de nuevo equipamiento, se incrementarán para dar paso a un amplio pero equilibrado conjunto de patrones que harán del pelear toda una experiencia. Además, en este videojuego el concepto de acción es bien diferente que en otras sagas como Devil May Cry o Rygar por ejemplo, siendo aquí todo mucho más meditado y técnico, pese a que en este segunda entrega se puede ir poco más a loco, bien es cierto, por lo general deberemos de avanzar con cautela, pero decisión a la vez para dejarlo todo manchado de sangre.
Concretando más en el tema de las armas y las técnicas, decir que empezaremos con la clásica
espada del dragón y, a media que avancemos, podemos empuñar hasta un total de ocho armas diferentes, cada una de ellas con sus propias bazas, siendo el control muy diferente en cada caso. Así pues, tanto podremos equiparnos con una guadaña, siendo nuestro ataques lentos pero devastadores, como con las garras del halcón, quizás el arma más veloz del juego pero no tan neutralizadora como las demás. Como no, todas las armas tienen también su propio recurso defensivo, el uso del cual será vital para progresar en la aventura. Asimismo,
en la tienda de Murasama podremos subir de nivel cada arma, cambiando el aspecto de estas en cada una de las tres progresiones que pueden recibir.
También mejoraremos nuestras flechas, que podrán llegar a ser explosivas y que, en ocasiones, nos serán vitales para derrocar a determinados jefazos, los patrones de los cuales son realmente difusos, vamos, que no son los típicos con una estrategia clara marcada. Las flechas (y otros elementos) también nos servirán para resolver algún que otro puzzle, muy sencillo eso sí, pero la presencia de estos siempre viene bien ya que añaden variedad al desarrollo. Por otra parte, el papel del
ninpo (ataque mágico muy poderoso) en esta entrega es más relevante, pudiendo alcanzar a varios enemigos y pudiéndolo subir de nivel a través de determinados
ítems (hasta tres niveles, como las armas). Además, su uso podrá ser mucho más frecuente y no hará falta avanzar demasiado en la trama para poder hacer uso de él.
Y ya acabando este punto, decir que el juego consta de 14 fases y las mismas horas de duración aproximadamente (algunas más), situándose en la duración media del genero pero siendo su vida útil mayor que en sus semblantes, pues, la elevada
dificultad marca de la casa (aunque ligeramente menor que en su predecesor) nos hará sudar tinta en más de un punto. Aún y así, siempre podremos elegir el nivel deseado. En cuanto al control y al manejo de Ryu, es simplemente excelente, muy rápido, cómodo, intuitivo y eficaz, pudiendo controlar sus movimientos con total soltura y con una precisión de lujo, difícilmente superable la verdad.
DIVERSIÓN - Ninja Gaiden II -
Como he dicho en la sección anterior, la elevada dificultad del título (cuya curva de aprendizaje es más lógica que la de su predecesor) hará que sudemos tinta en más de una ocasión, siendo esto uno de los factores por los que los fans de la saga disfrutan de ella.
Y es que más allá de la frustración (no suele llegar la cosa hasta tal extremo), Ninja Gaiden consigue retarnos simplemente, haciéndonos forzar la máquina y visualizar la situación, analizarla, hasta conseguir junto a nuestra fuerza (o la de Hayabusa mejor dicho) superar esa zona que se nos resistía. Además, que la dificultad sea un reto y no una frustración se debe a lo excelente que resulta el control y la jugabilidad en general, conociendo el jugón bien lo que puede hacer en cada momento, lo cual sabe que tendrá una ejecución precisa, tal y como el deseaba.
Por otra parte, lo
gore que resulta este Ninja Gaiden II fomenta claramente el espectáculo visual pero también la diversión. Y es que tal violencia nos permitirá disfrutar matando (pese aunque suene un poco frío, es un videojuego solamente) y, a la vez, realizar nuevas acciones. Estas se basarán en desmembrar a los adversarios a través de movimientos de finalización que actuarán a modo de fugaces y rápidas cinemáticas.
Ya concluyendo, mencionar la presencia de los
calaveras de cristal, que sustituyen a los pasados escarabajos dorados, y al igual que estos, nos harán explorar todos los rincones del escenario para lograr hacernos con todos, consiguiendo objetos extras y logros. Además, nuestra faceta de exploradores también nos podrá ayudar a dar con esqueletos y/o cadáveres que llevarán consigo
pergaminos con breves historias narradas en ellos, estas historias podrán ser también técnicas que podremos aprender o solamente eso... historias.
Otros incentivos a seguir jugando más allá de por completar la campaña, serán tales como conseguir todas las vestimentas para Ryu, lograr una buena posición en las tablas de clasificación online o hacer uso del
Cine Ninja y grabar nuestros movimientos para vacilar, recordar o, simplemente, pasar un rato haciendo filigranas (ligeramente similar a lo visto en Halo 3).