JUGABILIDAD - Army of Two -
Un shooter en tercera persona, con todo lo que se le supone a un shooter en tercera persona y un poco más.
Aunque a primera vista Army of Two pueda tener demasiados puntos en común con Gears of War, una vez te introduces en su gameplay te das cuenta que tampoco es para tanto, y que estos puntos es común se quedan en los tipos de movimiento que tienen los protagonistas (que, realmente son los básicos que nos encontramos en cualquier shooter) y en el estilo que tienen al ejecutarlos. El título de Electronic Arts da un paso más allá en el concepto “cooperativo” de lo que lo hizo el juego de Microsoft. Y la manera más fácil de explicar esto es continuando con el tutorial, faltaría más.
Una vez nos ha quedado bastante claro el tema de captar la atención del enemigo (o dejar que la capte nuestro compañero para quedar nosotros libres), lo siguiente a lo que nos van a enseñar es a disparar en modo “francotirador cooperativo”. En algunas partes del juego necesitaremos disparar los dos a la vez a un objetivo concreto, de forma sincronizada. Hay que decir que, en el modo para un jugador y ya que a nuestro compañero lo controla la IA, nosotros seremos los encargados de darle las órdenes con lo que queremos que haga en todo momento. A través de un menú muy intuitivo y muy fácil de usar (incluso en mitad de la batalla), por medio de la cruceta, podemos ordenarle que avance, que nos siga y nos dé fuego de cobertura o que se quede parado disparando a todo lo que se mueva. A través de estas órdenes podremos ir combinando nuestros ataques, elaborando la estrategia necesaria para acabar con el enemigo en cada caso.
Por supuesto que al jugar con otro jugador estas órdenes no tienen sentido, ya que en ese caso será el otro jugador el que decida lo que hacer en cada caso. Pero sigamos con el tutorial y con otra sorpresa: la formación “espalda contra espalda”.
Esto tampoco es algo que uno pueda hacer solo, claro. En determinadas zonas, en las que nos vemos rodeados de enemigos, el juego nos pondrá espalda contra espalda y a disparar se ha dicho. Esta característica deja un sabor bastante agridulce ya que, si bien el efecto es muy bueno y disfrutas mucho disparando juntos en estos momentos, los puntos en los que se activa este modo parecen bastante forzados y son totalmente predefinidos. No hay la posibilidad de dar la orden a tu compañero si te ves rodeado, no, sólo se activa en determinados puntos del juego. Aunque para ello los enemigos tengan que aparecer de la nada. Una verdadera lástima, porque el efecto es grandioso y es una de las cosas que más nos había gustado en los vídeos previos al lanzamiento.
Y para terminar con las premisas básicas, otra de las funcionalidades que nos habían mostrado en los vídeos previos: la posibilidad de curar a tu compañero. El sistema de daños es el clásico acumulativo, que podrás restaurar permaneciendo a cubierto, y llegado a su límite quedarás abatido en el suelo; en ese momento tendrás un poco más de aguante ante los disparos, lapso de tiempo durante el cual tu compañero podrá acudir en tu auxilio y restablecer tu vida de nuevo. Lo bueno de este tema es que, mientras estás en el suelo esperando socorro puedes seguir disparando a los enemigos que queden a tu alcance; y lo malo es que el hecho de sanar se hace sólo manteniendo pulsado un botón, cosa que se nos antoja demasiado simple ante la importáncia de ese momento (y que en las primeras versiones del juego parecía hacerse de una forma algo más elaborada).
Todo esto lo verás en el tutorial y es la base de lo que vas a tener que hacer durante todo el juego; pero no te preocupes, que te ha costado mucho más tiempo leerlo de lo que te va a costar jugarlo, y en poquísimos minutos vas a haberlo terminado y te van a poner de lleno en el campo de batalla, a demostrar si con lo que has aprendido te has convertido en una verdadera máquina de matar. Bueno, en una -doble- máquina de matar.
Porque realmente te va a hacer falta. Vas a jugar unos niveles absolutamente llenos de enemigos, en los que vas a tener que estar disparando a todos lados el 80% del tiempo, prácticamente sin tiempo para descansar, y el 20% restante estarás guiando un paracaídas o conduciendo un hovercraft mientras es tu compañero el que se deja la vida disparando. Los niveles están perfectamente diseñados para una descarga de adrenalina constante y, como hemos dicho anteriormente, la AI de los enemigos también ayuda mucho a ello.
Evidentemente, los escenarios cuentan con todo tipo de recovecos para cubrirse y una arquitectura con tendencias a que te salga un enemigo de repente de cada rincón. Igualmente, por tu parte, usar el escenario en tu favor será un punto importante a aprovechar, y lo podrás hacer en gran parte gracias al control tan bien implementado del juego, que te va a permitir un tiempo de reacción pequeñísimo ante cualquier situación en el juego. Así, nos encontraremos con el ya clásico control de los shooters actuales, con un stick para movernos y otro para rotar la vista (y apuntar al enemigo con ella), mientras que con los botones haremos los movimientos básicos (rodar, subir, cubrirse) y el pad queda, como decíamos antes, para interactuar con nuestro compañero.
El gatillo, y como no podía ser de otra manera, se transforma en el gatillo sudoroso de nuestra ametralladora.
DIVERSIÓN - Army of Two -
Una jugabilidad basada totalmente en la cooperación hacen de Army of Two una experiencia divertidísima y muy muy disfrutable. Aunque quede algo descafeinada jugando en solitario, llega un momento en el que te llegas a compenetrar tanto con tu compañero que realmente piensas por los dos.
El juego está lleno de elementos que fomentan esta interacción, por todas partes: llegas a una puerta que no puedes abrir tú solo, un nivel al que no puedes subir si no es apoyándote en tu compañero, un enemigo al que no podrás derrotar si no es disparándole por la espalda mientras él le distrae, un objetivo con el que sólo podréis acabar disparando a la vez, etc, etc, etc. Los desarrolladores han creado un cooperativo total de la mejor manera posible, haciendo real la necesidad de cooperar para el jugador.
El modo campaña se hace bastante corto, te lo puedes terminar en unas seis horas, pero como la mayoría de juegos de este tipo tiene modos online que complementan la experiencia. A los clásicos modos ya conocidos por todos se le suma un divertidísimo modo enfrentamiento, al que jugaremos por supuesto en equipos de dos, y que nos llevará a ir realizando pequeñas misiones que nos irá planteando el juego antes que el otro equipo, enfrentándonos contra ellos si es necesario. Por cada misión completada se nos irá compensando con dinero en el juego.
¿No os había hablado del dinero? Para aumentar la rejugabilidad, que por cierto es enorme, en todos los niveles se nos irán planteando pequeñas submisiones secundarias, que no tendrán peso en la trama pero por las que nos obsequiarán con un buen puñado de dólares. ¿Y qué podremos hacer con el dinero? Pues gastarlo, gastarlo comprando el increíble arsenal de armas del que dispone el título. Desde armas pesadas como el lanzagranadas hasta pistolas de corto alcance o ametralladoras reales. En este apartado el juego se vuelve a lucir, y nos permite tanto comprar y equiparnos con lo mejor del armamento del mercado negro como tunear y mejorar nuestras armas recién adquiridas. No va a ser raro volver a empezar el juego (por tercera vez) sólo para llegar a ahorrar lo suficiente como para bañar en oro nuestra adorada “M107 Light Fifty” (y el sistema de logros también ayuda a fomentar su rejugabilidad, todo hay que decirlo...).