INTRODUCCIÓN - Bully: Scholarship Edition -
Casi dos años hace ya desde que Rockstar sacó su Canis Canem Edit para PlayStation 2. Ese juego, ambientado en las grandes escuelas americanas recibió el subtítulo \'Bully\', que por aquel entonces era una de las palabras de moda en todos los medios de comunicación, ya que se usaba para denominar la -siempre en aumento- violencia juvenil en las aulas.
Rockstar siempre ha sabido jugar con la polémica como ninguna otra compañía, y sólo con ponerle ese título al juego ya se había asegurado salir en todos los medios de comunicación dos o tres veces al día, ya que practicar el sensacionalismo barato con un juego que, supuestamente, exaltaba los \'valores\' del bully era algo demasiado tentador como para dejarlo pasar. Mientras, los responsables del juego se bastaban con ir diciendo algo parecido a: \'jugad al juego antes de hablar de él, que os estáis equivocando\'.
Por supuesto, como era de esperar, Canis Canem Edit se centraba en el típico chaval travieso que hay en todas las escuelas, y en su desarrollo tenías que hacer todo tipo de maldades con los profesores y compañeros de clase; pero de ahí al bully hay un paso y, aunque en el juego también era totalmente posible abusar de los demás alumnos, estos actos eran castigados duramente y te dejaban bien clarito que la violencia sin sentido no es una opción. Se podría decir que el juego incluso enseñaba valores morales al jugador, y claro, de esto no se hizo eco ningún medio de comunicación. Ni de esto ni de que Canis Canem Edit resultaba un gran juego con una narrativa excelente y divertidísimo en esencia.
Un \'sandbox\' similar a los GTA\'s de la compañía, con un mapeado lo suficientemente extenso como para dar cabida a todo tipo de gamberradas en forma de misiones que deberás ir cumpliendo para avanzar en la trama; aunque el juego avanza por medio de capítulos, la libertad de empezar cada misión cuando tú quieras y el hecho de escoger ciertos eventos como si quieres asistir a las clases o no, por ejemplo, te da una sensación de libertad que muy pocos juegos llegan a conseguir. La historia de Jimmy en su nueva escuela se va sucediendo capítulo tras capítulo, a través de las misiones y cinemáticas entre estas; el hilo argumental general es digno de una de esas geniales películas de gamberretes adolescentes, con ese gran sentido del humor macarra que les caracteriza, y por supuesto perfectamente ambientada con todos los estereotipos del género representados a la perfección: cocinera marrana, director corrupto, profesora ligerita liada con el dire...
Un juego excelente y lleno de sorpresas que se disfrutaba de principio a fin, que hacía olvidar la polémica de su título en cuanto te ponías con él.
Ahora Rockstar hace saltar al juego hasta la next-gen, y lo hace con un port de la versión de PS2. Un port que ha sido remodelado totalmente y que incluso cuenta con un nuevo motor gráfico más potente, para aprovechar las posibilidades del hardware de la 360, pero un port al fin y al cabo. Y esta ha sido la única polémica que ha rodeado al juego en su nueva reencarnación, porque aunque cuenta con unas dos horas de nuevo contenido en forma de misiones y clases nuevas, realmente volvemos a jugar al mismo juego. Además, gráficamente tampoco evoluciona demasiado, y sigue pareciéndose mucho más a un juego de PS2 que a uno de esta nueva generación, aunque los desarrolladores hayan intentado lo contrario. Todo esto, junto a unas molestas bajadas de frames y sonido del DVD en algunos modelos de la consola (que, por cierto, Rockstar ha asumido y arreglará mediante el pertinente parche), ha sido la única polémica que ha rodeado al lanzamiento de Bully esta vez. Quizás porque los medios sensacionalistas andan liados con su nuevo \'bully\' de turno, a saber cuál.
Pese a todo esto, creo conveniente analizar el juego como una entidad aislada, es decir, apartándolo de su precedente en PS2. Si ya jugaste a aquel título, probablemente los cambios en este port te parezcan insuficientes y sólo deberías volverlo a jugar si te apetece precisamente eso: volver a jugar al mismo juego.
Pero, en caso que te acerques a Bully por primera vez, te vas a encontrar un juegazo en toda regla, y así es como va a ser analizado a partir de este punto.