GRÁFICOS - Bully: Scholarship Edition -
Este "nuevo" Bully parece ajeno a la espectacularidad gráfica que se le supone a la nueva generación de consolas, el juego prefiere resaltar más en el diseño general que en el modelado informático posterior. Y en cierto punto es lógico, ya que un título con una carga narrativa y tan lleno de estereotipos como este necesita precisamente eso; necesita que las personalidades de todos los personajes sean fácilmente reconocibles con nada más verlos, necesita de entornos que recreen la atmósfera desenfadada "de comedia de adolescentes" que demanda el juego. Los personajes, han sido diseñados siguiendo un patrón más cercano a la caricatura que al hiper-realismo, como es lógico, y de esta forma entona perfectamente con la línea general del título. Todo un acierto.
En Bully: Scholarship Edition, por ejemplo, un detalle tan insignificante en otros juegos como la ropa que lleves puesta cobra una importancia vital. Dependiendo de si llevas un jersey pijo o una camiseta punk, te ganarás un poco el respeto de una de estas tribus escolares y podrás acceder a interactuar con ellos. Por consiguiente, cualquiera de estos tipos de alumnos son perfectamente reconocibles en cualquier situación. Y aquí es donde el juego se luce gráficamente.
Los entornos tampoco son ninguna maravilla, pero también cumplen con su cometido a la perfección. Se adaptan perfectamente al clima desenfadado del que hace gala el juego, y tanto la escuela como el pueblo entero tienen ese aire "peliculero" del que hablaba antes. El motor del juego ha sido mejorado con respecto a su versión anterior, y esto se agradece en su tasa de frames (excepto en algunos errores puntuales que serán corregidos en el futuro) y en las cinemáticas, creadas con el mismo y que van cambiando en tiempo real dependiendo de las condiciones climatológicas en las que nos encontremos.
Los escenarios, pese a no llegar a la carga gráfica de otros next-gen más agraciados en esta cuestión, sí que cuentan con los detalles necesarios, y en algunos momentos nos los decoran dependiendo de eventos concretos. Por ejemplo, cuando llega el día de Halloween nos encontraremos con la escuela llena de calabazas y decorada al estilo típico de esas fechas. Esto contribuye a fomentar la inmersión del jugador, por supuesto, y es sólo un ejemplo de hasta qué punto han dado importancia a conseguir una ambientación "real" en contra de unos gráficos más realistas.
Como contrapartida decir los tiempos de carga pueden resultar excesivos, ya que cada vez que entramos o salimos de un edificio el juego nos presenta una pantalla estática mientras carga el nuevo entorno. El tema es que hay momentos en los que nos será necesario entrar y salir de determinadas zonas muchas veces, y en estos momentos tanta pantalla de carga puede ser un suplicio y llegar a, incluso, hacernos perder un poco de perspectiva si la misión es demasiado larga.
Por lo demás, gráficamente el juego funciona. Si bien no es una maravilla, como probablemente correspondería a esta nueva generación de hardware, tiene los suficientes elementos como para hacernos sentir realmente dentro de una escuela real llena de estudiantes reales, que nos recordarán a nuestra época de estudiantes. Y precisamente eso es lo que pretendía.
SONIDO - Bully: Scholarship Edition -
En cuanto al sonido, el resultado también habría que calificarlo como cumplidor, simplemente. Mientras estemos recorriendo el mapa, escucharemos prácticamente siempre la misma pista de audio aunque vayamos cambiando de zona y sólo en determinados momentos de acción cambiará de melodía para acentuar un poco el evento. Por contra, hay determinadas misiones que disponen de audio específico, y en estos momentos es cuando el juego muestra sus mejores cartas en este terreno.
Como ya habrá quedado claro a estas alturas el título le da mucha importancia a la ambientación, y para ello el sonido es una baza que hay que saber jugar. En todo momento el sonido ambiente está exagerado, para cumplir con su cometido de hacer meterse al jugador lo máximo posible en el papel de Jimmy, y escucharás como tus puños cortan el viento en una pelea o los pasos de los vigilantes que se acercan hacia ti. Del mismo modo, en partes del mapa específicas como el parque de atracciones, el juego se centra en dar mucho más protagonismo a la musiquilla de las atracciones o a las voces del animador de la tómbola, por ejemplo, antes que a las pistas de audio propias del título. Todo está medido para que la inmersión del jugador sea total, aunque por ello se resienta la OST del juego.
Las voces de este port vuelven a estar íntegramente en inglés, lo cual casi que se agradece ya que estas están más que bien, y subtitulado al castellano completamente tanto las misiones como los vídeos y escenas de transición. El jugador puede seguir la trama perfectamente, aunque no hable ni una sola palabra en la lengua de Shaespeare.