JUGABILIDAD - Frontlines: Fuel of War -
Las misiones de los “perros callejeros” los llevarán a los lugares más atemorizantes que quedan sobre la tierra, lo peor es que los ejércitos enemigos los aguardan y están preparados para darnos una “sorpresa” de última hora.
Como tal este juego no ofrece algo que se desmarque de los típicos shooter en primera persona aunque el uso de algunas de las armas y el desarrollo por misiones guante el nivel nos hará recordar al todopoderoso Goldeneye de Nintendo 64.
En contravía nuestro soldado parece más un ser mutante que un hombre común y corriente ya que es capaz de dar unos saltos a través de alturas que ya envidiaría el mismísimo jefe maestro de Halo; lo anterior le quita algo de su acusado “realismo” post apocalíptico y es que los ataques de los enemigos tampoco llegan a ser tan poderosos (especialmente en el nivel de dificultad más sencillo).
Poder manejar coches así como armas a control remoto suponen toda una novedad en el género que los jugadores más deseosos de variedad sabrá agradecer con creces; aunque en su conjunto Frontines no llega a destacar por ser original.
El modo multijugador en red o en interconexión depara una grata experiencia gracias a la enorme cantidad de jugadores con que podemos compartir las partidas y a la variedad de armamento disponible, sin duda este aspecto llega a estar por encima de la misma historia en el modo individual.
De todos modos los elementos típicos en los juegos del género empañan un poco la calidad final del producto, en especial porque vuelve a ser demasiado predecible y lineal en su mecánica con todo y que las misiones tratan de aportarle variedad.
Cuando nuestro personaje ve todo teñido de rojo se avecina una muerte segura, no obstante con solo ocultarnos un poco bastará para recuperarnos; es un buen truco y prácticamente todos los juegos actuales lo están implementando; pero no estaría de más que se apelará a otro recurso sobretodo en los jugadores Hardcore a quienes un título como esto se le hará exageradamente sencillo en cualquier modo de dificultad.
DIVERSIÓN - Frontlines: Fuel of War -
La historia engancha lo suyo y lo mejor es que no pierde fuerza mientras vamos avanzando; definitivamente queremos saber como terminan las cosas en semejante situación tan desesperada (aunque en cierto sentido podremos augurar lo que nos espera)
Pero dicha historia es relativamente corta, de modo que buena parte de su rejugabilidad y diversión recae en el modo multijugador; para la buena fortuna de los seguidores de esta modalidad hay que decir que Frontlines garantiza diversión a tope en este sentido.
Incluso y a pesar de que la experiencia nos deje con ganas de más, el modo individual ofrece momentos llenos de tensión por parte del jugador, además su mecánica de manejo de armas y resolución de objetivos brindarán una experiencia muy recomendable.