JUGABILIDAD - Lost Odyssey -
La mecánica de juego sera la típica de un JRPG convencional, teniendo que recorrer el basto mundo que se nos propone para realizar nuestro cometido. En el camino, podremos parar en un buen numero de poblados y/o ciudades donde conversar con sus habitantes, jarrones y baúles donde conseguir
ítems, posadas para reponer vitalidad y energía mágica, comprar armamento y objetos de apoyo, realizar misiones secundarias, descubrir tesoros amagados o hacer algún que otro minijuego, entre otros. Lo cierto es que, historia principal a parte, el juego da mucho de sí, pudiendo alargar la cosa hasta las 100h de juego incluso, siendo la duración de la trama de unas 40/50 horas aproximadamente... como veis se le puede sacar bastante jugo.
Como no, a lo largo de nuestra aventura daremos con una gran cantidad de
enemigos de lo más dispares y variados, estando clasificados en diferentes tipos para cada uno de los cuales tendremos que emplear una u otra estrategia. Los más comunes son los de elementos, tales como tierra, aire, fuego y acuático, a los que para dañar críticamente deberemos de utilizar un ataque mágico del elemento opuesto. Otros tipos de enemigos serian los acorazados, las maquinas o los no elementales, entre muchos más. Como es lógico, a medida que vayamos acabando con el personal iremos subiendo de nivel (no será tan fácil llegar a niveles altos como en otros del género) y, por lo tanto, mejorando cualitativamente en todos los aspectos. Además, conseguiremos
puntos de habilidad (PH) que nos ayudarán a obtener las cualidades del accesorio que llevemos equipado en ese momento. En cuanto a las habilidades, no solo las podremos obtener mediante accesorios equipables, sino que también llegarán a nosotros enlazando las de otros miembros de nuestro equipo de combate. Eso sí, solo podremos enlazar la de los mortales siendo nosotros inmortales. Pero dicho todo esto seguramente os preguntéis... ¿Que tipo de habilidades poseeremos? La respuesta puede ser muy extensa, y es que aquí cabrá de todo, desde el poder potenciar nuestra defensa mágica o física, hasta hacernos inmunes a un elemento o estado en concreto y pasando por poder atacar con magias más potentes o conseguir más dinero (llamado Oro) al ganar las batallas.
Pero la mejora de nuestros atributos no solo pasa por lo comentado en el párrafo anterior, sino que también se apoya en los
anillos de los cuales solo podremos llevar uno a la vez y nos otorgarán habilidades (que no podemos aprender) que se manifestaran al atacar tales como potenciar nuestro daño, aumentar la puntería o acompañar al ataque de un elemento determinado. Eso sí, el efecto de este objeto será mayor o menor dependiendo de nuestra maña al mando, pues, aparecerá un anillo alrededor del enemigo que se irá cerrando al pulsar el gatillo derecho el cual deberemos de dejar ir justo cuando coincida con otro anillo que se muestra (estático). Aunque explicado quizás parezca algo confuso, es algo muy sencillo que le dará algo más de dinamismo a los combates.
Y hablando de los
combates, deciros que serán muy del estilo de los vistos en Final Fantasy X por ejemplo, protagonizandolos la estrategia, pues, tendremos tiempo ilimitado para preparar nuestro siguiente movimiento. Además, aparecerá en un margen inferior de la pantalla el orden en que los combatientes (aliados y no) pegarán, pudiendo alterar-lo si desconcertamos al enemigo (o el hace lo mismo con nosotros, claro está). Dicho lo dicho, es evidente que la duración de cada encuentro la marcaremos únicamente nosotros, pero por regla general, serán llevaderos, entretenidos y para nada largos. Por otra parte, el tener tanto tiempo para pensar en cada turno será todo un aliciente en los jefazos, los cuales, en ocasiones, nos pondrán las cosas bastante peliagudas. Pese a ello, aclarar que la
dificultad general del videojuego no es demasiado elevada, la podría considerar de, simplemente, ajustada. Por cierto, los inmortales pese a gozar de esa condición, podrán caer en combate, eso si, a los dos turnos se recuperarán con un ajustado porcentaje de su vitalidad total.
Otro elemento dentro del juego y de carácter pasivo, es la inclusión de los
sueños, de los cuales Kaim tendrá en gran cantidad y le revelarán momentos vividos de su pasado borroso. Estos, nos los encontraremos a medida que avancemos y demos con situaciones y/o personajes que tienen alguna relación con el pasado del “prota”. A partir de aquí, aparecerá una pantalla donde, mediante texto y un trasfondo visual dinámico, se explicará una historia breve.
DIVERSIÓN - Lost Odyssey -
El primer elemento que nos mantendrá pegados a la pantalla es, indudablemente, la historia, que resulta de lo más continua y mantiene nuestro interés a lo largo de todo el transcurso del programa. Otro motivo de interés es el de las habilidades, pues, nos engrescará a resolver más combates para así lograr aprenderlas. Pero hay más, el crear anillos (a base de objetos para el uso) o el descubrir más sobre Kaim a base de sueños (no todos se darán cita en el camino de la trama principal) también ayudarán a mantenernos enganchados al
pad.
Como ya he dicho anteriormente, es un juego altamente rejugable, sobretodo por sus misiones secundarias (dadas por ciudadanos a modo de encargos en la mayoría de ocasiones) y la
búsqueda de tesoros. Y es que antes de la mitad del juego conseguiremos un objeto que se alimentará de pistas para localizar en el mapa, mediante un punto luminoso, tesoros, alguno de los cuales puede ser de gran valor. Quizás uno de los destacables es el de los Sellos del Rey, un poco diferente de lo habitual ya que para conseguirlo se han de activar unas construcciones repartidas por todo el globo. Pero vamos, como habréis visto hay muchas tareas por hacer. Por suerte, siempre podremos volver atrás y hacer algo que nos hayamos olvidado por el camino, todo sea gracias a un basto mapamundi por el que nos desplazaremos mediante una embarcación con capacidad para volar incluso, aunque no estará disponible inicialmente. Eso sí, se echa en falta algo más de libertad, pues, la manera de transportarse por el mundo se basa en atracar en puertos y, desde allí, seleccionar a través de un menú el punto donde queremos ir. Es decir, no podemos caminar libremente por las tierras que vemos.