JUGABILIDAD - Tom Clancy's Splinter Cell -
Otro aspecto que muestra lo cuidado de este juego. La distribución de acciones en los botones del pad es magistral:
-Saltar: botón Y
-Agacharse/modo sigiloso: botón B
-Desenfundar arma: botón X
-Interactuar: botón A
-Pegarse a la pared/recargar en modo disparo: botón blanco
-Inventario: botón negro
-Ataque secundario/contener respiración en modo francotirador: gatillo izquierdo
-Ataque primario: gatillo derecho
-Moverse/índice de disparo (presionar): stick analógico izquierdo
-Cámara libre/giro rápido: stick analógico derecho
-Visión nocturna: cruceta (izquierda)
-Visión térmica: cruceta (derecha)
Podríamos denominar a este juego como un simulador de espionaje. Tenemos a nuestra disposición una amplia gama de movimientos propios de los mejores espías. Pegarnos a las paredes, cubrirnos con objetos, lanzar objetos para despistar a los guardias, descender haciendo rapping... todo lo que puedas imaginar. Gracias a la amplia gama de movimientos, podemos matar a nuestros enemigos de la forma que queramos: disparándolos, golpeándolos, o arrojándonos sobre ellos. La IA brilla a un nivel correcto, los enemigos se comunican entre ellos, se cubren, piden refuerzos, dan la alarma, si están desarmados se muestran temerarios ante ti, etc. Podemos interrogarles, obligarles a cooperar con nosotros o utilizarlos de escudos humanos.
El realismo del juego nos obliga a esconder perfectamente todos los cadáveres, ya que si alguien se topa con uno, dará la alarma. También hay que tener mucho cuidado con las cámaras de seguridad.
Sam Fisher tiene a su disposición un amplio repertorio de objetos que nos facilitarán la tarea: binoculares térmicos y de visión nocturna, pistolas y rifles con silenciador, ganzúas, minicámaras, proyectiles contundentes para dejar inconscientes a los enemigos, etc.
Cabe destacar la excelente interfaz, que muestra todos los detalles sin ocupar espacio en la pantalla. Uno de los elementos más importante de la interfaz es el medidor de sigilo. Una barra graduable que muestra lo visibles que somos a los enemigos, ya sea porque estamos en un lugar iluminado o porque hacemos ruido al caminar. Este medidor es esencial a la hora de abordar enemigos por detrás o atravesar una sala plagada de enemigos.
El manejo de Sam es rápido, fácil e intuitivo, y la cámara libre nos facilita mucho las cosas. Aunque el realismo tiene un precio; por ejemplo cuando estamos apuntando a alguien con el rifle francotirador, tenemos que aguantar la respiración para que el disparo sea preciso.
Tal vez un punto negativo sea que no se puede guardar la partida en cualquier momento, sino en determinados puntos de la misión.
DIVERSIÓN - Tom Clancy's Splinter Cell -
El juego es muy divertido, te mantiene en tensión durante todo el juego. Las misiones son variadas, y además puedes descargarte un nuevo nivel (el Kola Cell) si dispones de Xbox Live!
Pero lo cierto es que una vez que te has pasado el juego no tienes muchas ganas de volver a jugarlo. Y considero que todos los grandes títulos deben ser “rejugables” cosa que a mi entender no es el Splinter Cell. Aunque eso no quita que sea un gran juego.
Si te gustan los juegos de infiltración pero no encuentras uno que sea lo suficientemente profundo, este es tu juego, no te lo pienses dos veces.
El juego es corto. Y además no invita a ser rejugado. Eso si, el juego no se te hará tan corto ya que superar una misión no es precisamente un camino de rosas, este juego tiene una dificultad bastante alta. Puedes prolongar su vida descargándote el Kola Cell.
Además el juego incluye unos extras en forma de videos que muestran (en inglés, eso si) cómo se hizo el juego.