JUGABILIDAD - Fable -
Este es el apartado en que, sin duda, el juego ha perdido más características de las anunciadas y en donde más promesas se han roto, pero como bien se ha dicho en el principio del análisis vamos a valorar el juego por lo que es y no por lo que debería haber sido, así que empezaremos hablando del control. El control en este juego es sin duda muy bueno, aprovecha todos los botones del mando pero en ningún momento da la sensación de ser complicado, es muy intuitivo y sencillo. Así el botón X nos servirá para pegar, el B para ataques especiales, el A será el, ya clásico, botón de interacción que variará de función según donde estemos, así con el podremos hablar, abrir cofres, coger cosas etc., el botón Y nos servirá para cubrirnos y rodar defensivamente, los botones blanco y negro servirán para sacar las armas cuerpo a cuerpo y a distancia respectivamente. El stick derecho controlará la cámara, que siempre girará con nuestro personaje como eje central, mientras que con el izquierdo moveremos el personaje y si lo pulsamos entraremos en el modo sigilo, el pad digital será inteligente y sus funciones variarán según la situación en que estemos, así por ejemplo si estamos bajos de vida la izquierda nos ofrecerá objetos para recuperarnos, abajo será siempre para teletransporte y arriba para el menú de objetos y expresiones, con el gatillo izquierdo fijaremos el blanco mientras que con el derecho cambiaremos las funciones de los otros botones de forma que los A,X,B,Y serán para las magias y el pad digital para los objetos y expresiones que hayamos asignado previamente a cada botón. Aunque explicado de esta forma pueda parecer algo complicado es un sistema de juego muy sencillo con los botones para cada función perfectamente situados dentro de las posibilidades del mando, que salvo el botón Y para bloquear, hubiese sido mejor un gatillo, son excelentes.
Dejando de lado el control y pasando a aspectos más jugables debemos decir que el juego gira a nuestro alrededor, todo el mundo está centrado en nosotros, aunque hay otros héroes prácticamente no tienen importancia ya que lo que realmente importa es nuestro personaje. De esta forma tendremos múltiples posibilidades de personalizarlo, empezaremos con nuestro personaje que, tras un tutorial algo extenso que hace las veces de introducción, ha sido soltado al mundo para que haga lo que le plazca, prácticamente con solo una espada algo de ropa y dinero y un hechizo solo tendremos que despabilarnos por nosotros mismos. La primera elección obvia que deberemos hacer es en cual de las tres áreas, fuerza, habilidad, y magia, enfocaremos nuestro personaje, podremos hacer una mezcla de las tres aunque lo mejor será centrarnos en una o dos como mucho ya que de esta forma la experiencia quedará menos repartida. El sistema de subir de nivel en el juego funciona en de forma bastante interesante pues aparte de la experiencia que podremos ganar haciendo misiones, cada vez que usemos una de las tres áreas ganaremos experiencia que solo podremos gastar en esa área, además cuando matemos a un enemigo o cumplamos una misión ganaremos experiencia general que podremos gastar donde queramos. Para explicarlo de forma más sencilla, si usamos solo hechizos ganaremos experiencia mágica que solo podremos gastar en magia, si usamos espadas ganaremos experiencia de fuerza, si usamos un arco experiencia de habilidad, y cada vez que matemos un enemigo experiencia general que podremos gastar donde queramos. De esta forma se consigue que sea más fácil subir un área que usemos con frecuencia más que otra que no usemos nunca, aunque la experiencia general nos ayude a compensar un poco las cosas. Subir experiencia en las distintas áreas tendrá efectos visibles sobre nuestro personaje, así cuanto más usemos la magia más rápido envejeceremos, cuanta más fuerza más musculatura ganaremos y cuanta más habilidad más rápidos y esbeltos nos volveremos, de esta forma los atributos de nuestro personaje no solo serán unos meros números sino que serán también algo visible. El área de especialización que hayamos escogido influenciará en gran medida en el modo en que afrontemos los combates, estos tendrán una mecánica muy similar a los vistos en Zelda, fijar el blanco, bloquear y atacar serán las acciones principales que podremos llevar a cabo, el uso de los diferentes hechizos aportará algo de variedad al combate, así como el hecho de que los distintos enemigos que encontremos actuaran de forma bastante diferenciada cada uno con sus ataques y peculiaridades propias. Generalmente los enemigos que nos encontraremos nos atacaran en grupos, actuando de forma bastante inteligente, rodeándonos, atacando a distancia unos mientras los otros nos distraen, bloqueando nuestros ataques etc., es por ello que deberemos hacer un buen uso de la opción de bloqueo, pues no solo nos permitirá sobrevivir a los combates sino que evitará que nos queden cicatrices de los mismo, aunque unas cuantas cicatrices nunca están de más en un héroe, ¿no? Además cuantos más golpes asestemos sin ser tocados más aumentará nuestro multiplicador de experiencia, y como su nombre sugiere, cuanto más elevado sea más experiencia ganaremos, lo cual siempre es de agradecer.
El siguiente aspecto en que podremos escoger como queremos que sea nuestro personaje tendrá relación con el bien y el mal, así es, podremos escoger ser un buen héroe defensor de débiles y desfacedor de entuertos o todo lo contrario, un villano malnacido que siembra la destrucción ahí por donde pasa, la elección es nuestra. Esta elección, aparte de influencia en algunas misiones y algunos cambios estéticos, afectará a nuestra relación con los demás personajes que encontremos, y esta, la interacción con el resto del mundo, es uno de los puntos fuertes del juego. La gente no solo reaccionará ante nosotros según nuestra fama sino también según lo buenos o malos que seamos y como encaje eso con su escala de valores, así un ciudadano normal podría huir despavorido antes nuestro malvado personaje mientras que un bandido lo trataría como a un compañero más, lo contrario pasaría con un santurrón. Pero la interacción con el mundo de Fable no se limitará esto, la gran variedad de acciones que podremos llevara a cabo son su punto fuerte, así podremos casarnos con hombres o mujeres indistintamente, comprar casas y tiendas, matar a los ocupantes para liberarlas es una buena manera de que estas estén en venta, cambiar nuestro look mediante tatuajes y peinados, participar en diferentes minijuegos de taberna, ligar, lo que no es muy recomendable si nuestro cónyuge está presente, pescar, participar en peleas a puño limpio, concursos de tiro, beber hasta caer borrachos, y un largo etc. de cosas que es mejor descubrir por uno mismo. Evidentemente aparte de todo esto también podremos hacer misiones, que se dividen en tres categorías, oro, plata y bronces, las misiones de oro y plata deberemos activarlas en la cofradía de héroes, mientras que las de bronce las encontraremos en distintos lugares hablando con distintas personas. Las principales diferencias en las tres categorías de misiones es que mientras que las de oro y plata nos proporcionarán una cantidad estipulada de oro, experiencia y renombre, que podrá variar si escogemos realizar la misión cumpliendo algunos requisitos especiales que aumentarán la recompensa a costa de aumentar también la dificultad, las de bronce nos proporcionarán recompensas más variables como pueden ser distintos objetos o oro o renombre. La diferencia entre las misiones de oro y plata es que mientras las de oro nos permitirán avanzar en la historia del juego, que todo sea dicho de paso podría ser mejor, las de plata solo serán misiones secundarias que, aparte de un siempre bienvenido oro, experiencia y renombre, no nos proporcionarán otra cosa que diversión. Así las cosas el desarrollo del juego tendrá lugar entre misiones y entretenimientos secundarios que podremos escoger hacer o no.
Pero, como cualquier juego, no es perfecto y por tanto hay algunos defectos que achacarle. En este caso los defectos son principalmente dos, y aunque en algunos otros juegos podrían no ser muy graves dada la intensidad que presentan en este se hacen particularmente molestos. El primer defecto, y quizás el menos grave de los dos es la duración del juego, que en el caso de que no nos entretengamos a hacer nada más que pasárnoslo, lo que sea dicho de paso no es la gracia del juego, no durará más de unas nueve o diez horas a lo sumo, este defecto se ve, en parte, solucionado por la gran variedad de cosas que podremos hacer aparte de las misiones, pero aún así eso no quita que unas cuantas misiones más se hubieran agradecido. El otro defecto y especialmente grave es la dificultad del juego, en este caso más por falta que por exceso, así es, el juego es fácil, muy, muy fácil. El juego presenta una dificultad alarmantemente fácil, pues si los combates ya de por si no son excesivamente peligrosos, exceptuando algunos enemigos, cuando usamos pociones que nos recuperan casi toda la vida y las encontramos tiradas por el suelo o cuando nos dan pociones que nos resucitan al instante la dificultad de terminar un combate es nula. Y si usamos algunos hechizos defensivos como escudo físico la cosa es ya de risa pues seremos prácticamente invencibles, esto es el mayor defecto del juego pues hace que ningún combate represente un auténtico desafío y que al final resulte poco estimulante luchar pues sabemos que ganaremos de antemano, esta es la mayor losa que el juego a de llevar, y aunque no es algo que afecte a las demás acciones que podremos llevar a cabo, como casarnos, minijuegos, etc. sí es algo que resta interés a uno de los pilares del juego.
DIVERSIÓN - Fable -
La diversión de Fable se basa sin duda en al gran personalización a la cual podemos someter a nuestro personaje, tatuajes, cicatrices, cortes de pelo, desarrollo físico, y un largo etc. que hacen que podamos crear a nuestro alter ego virtual. Cuando vemos un personaje con unas cuantas horas de juego podemos saber ya que calase de estilo de juego se ha llevado con él, podemos ver los tatuajes, las cicatrices el desarrollo físico, los signos de maldad o bondad, para imaginarnos el camino que lo ha llevado hasta esa situación, este nivel de personalización es sin duda la gran baza de Fable. Claro está, la gran posibilidad de interacción con el resto del mundo es otra de las grandes bazas del juego, poder casarnos, divorciarnos, enviudar, beber hasta emborracharnos, participar en competiciones de todo tipo, meter miedo a la gente o deshacernos entre sus halagos, matar a todos lo propietarios de un pueblo para comprar sus casas y cobrar el alquiler, podemos hacer una gran variedad de acciones y en esto es sin duda en lo que Fable basa gran parte de su atractivo. Por otro lado las misiones que podremos llevar a cabo son muy variadas y el hecho de poder aumentar su dificultad mediante distintas condiciones hace que sean todavía más divertidas. En la parte mala tenemos que los combates, como ya se ha dicho en el apartado anterior, son excesivamente fáciles, de forma que nunca llegan a suponer un auténtico reto, por tanto el factor combate se pierde pues al final acaban resultando aburridos por carecer de toda emoción, sin embargo esto se ve compensado por el resto del juego por lo que aunque es un defecto bastante grave no es lo suficiente como para hacer que el juego pierda excesivamente.