Análisis de Donkey Kong Country Returns
Nintendo optó por hacer de Wii una consola para todos los públicos, y lo más fácil sería tener títulos, por un lado para el jugador hardcore, y en la otra esquina, los juegos para los recién llegados. Pero la experiencia y el buen hacer han conseguido que los títulos abanderados sean compatibles con todo tipo de público, convirtiéndose en lo que los aficionados a los videojuegos llevan esperando desde hace mucho, y es una digna sucesora de Super Nintendo. Y no puede haber una sucesora de SNES sin una serie de franquicias: el esperazo Zelda, un NUEVO Super Mario, OTRO Metroid, y ahora le toca al REGRESO de Donkey Kong.
Lo decimos sin tapujos: Donkey Kong Country Returns es uno de los mejores plataformas 2D que se pueden jugar en la actualidad. Es accesible, pero retante, agradecido con multitud de desbloqueables, largo, rejugable, variado, sorprendente, y bello dentro de su simpleza. Pero la nostalgia pesa, y los fans de la trilogía original de Rare pueden llegar a echar en falta muchos detalles de los que la convirtieron en grande, especialmente la ausencia de los enemigos habituales de la saga, los Kremlins. Pero tampoco es para echarse a llorar, ya nos habíamos desvinculado de ellos en Jungle Beat, y no por ello dejó de ser uno de los mejores del catálogo de GameCube.
Al igual que New Super Mario Bros., este DKCReturns es una vuelta a los orígenes de una saga, pero adaptándose a los tiempos que corren con nuevas características y un apartado gráfico renovado, aunque en este caso, no proporcional. El fotorrealismo de los prerrenderizados del original supuso una auténtica revolución en las 16-bits, mientras que esta entrega de Wii no resulta especialmente destacable cuando comparte catálogo con bestias como los Super Mario Galaxy o Monster Hunter Tri, pero eso no es óbice para mostrar unos entornos vivos, coloridos, variados, y de una belleza alcanzable por pocos, y para más inri, a varios niveles de profundidad.
Porque uno de los aspectos que hace grande este regreso es el cuidadísimo diseño de niveles, porque sorprende estar asombrado por lo detallado y bien integrado que está el fondo, y tras entrar en un barril, de repente te ves plataformeando en un segundo, y hasta en un tercer nivel de profundidad, tal vez sólo por recoger uno de los múltiples coleccionables y objetos ocultos que hay a lo largo del más de medio centenar de niveles, en los que se ha procurado que no se repita prácticamente ninguna situación dentro de toda la variedad que ofrece el juego.
Que sí, que iremos por los mundos más típicos de los videojuegos: jungla, playa, volcán, cueva, templo, fábrica... Pero, una vez más, no importa el dónde sino el cómo. Aunque también tengamos la opción de control con Wiimote y Nunchuk, esta vuelta de los grandes de antaño como los nuevos Kirby y Metroid, se caracteriza por la simpleza de su control, que no necesita más botones que los de un Wiimote en posición horizontal, para saltar y correr/agarrar, y agitar el mando para acciones como rodar, aporrear el suelo o soplar, que no sólo sirven para atacar, sino también para destapar objetos ocultos entre los decorados soplando hojas o dientes de león, apagando velas o pulsando interruptores.
Ficha técnica
Salida: 03-12-10
Edad (PEGI): +3
Precio: 49,95€