Análisis de Final Fantasy Crystal Chronicles: The Crystal Bearers
Olvidad todo lo que creéis saber sobre Final Fantasy. E incluso todo lo que podríais conocer de la subsaga Crystal Chronicles. Salvo por la aparición de chocobos, moguris y otras criaturas de la mitología FF, y las razas del mundo FFCC, este juego podría haberse llamado perfectamente The Crystal Bearers a secas, y así es como lo trataremos, ya que es un nuevo producto que nada tiene que ver con cualquier otro juego bajo la marca Final Fantasy.
Para empezar, no es un RPG, ni siquiera un Action-RPG, ni mucho menos Layle, el protagonista, sube de nivel o utiliza armas y armaduras intercambiables. The Crystal Bearers es una aventura en un mundo abierto, como si de un Zelda se tratase, aunque mucho más simplificado, cabe decir. Nuestro personaje no utilizará espadas gigantescas ni armas de fuego. El ser uno de los “portadores del cristal” que da nombre al juego, le confiere una habilidad telequinética, y eso será con lo que realicemos todas las acciones en el juego.
Ir del punto A al punto B para activar una secuencia que nos narre una porción más de historia (y repetir) será todo lo que tengamos que hacer para salvar una vez más al reino, pero de pocas formas se podía hacer esto más variado. Prácticamente cualquier elemento del escenario, ya sea grande o pequeño, vivo o inerte, humanoide o cuadrúpedo, puede ser objetivo de nuestros poderes siempre y cuando estén dentro del alcance del puntero del Wiimote. Con eso y un simple giro de muñeca, podremos zarandearlos o atraerlos hacia nosotros para lanzarlos en la dirección deseada. Así será como realicemos tanto la exploración por las ciudades como los combates (en tiempo real, recordemos que no es un RPG).
De todos modos, no se tratará sólo de lanzar enemigos de un lado a otro o de azotarles con rocas. Cada área de combate tendrá una estrategia y un tiempo límite para cerrar la corriente de enemigos, que aunque es totalmente opcional hacerlo, siempre vendrá bien por las bonificaciones de salud obtenidas y los ítems que dejan caer los enemigos para forjar accesorios que nos otorguen nuevas capacidades.
Así, existirán formas muy eficientes de acabar con los enemigos con pocos movimientos, ya que algunos reaccionarán a determinados objetos, otros podrán ser captados por una explosión, e incluso los habrá que al sostenerlos sobre nosotros, nos den momentáneamente la habilidad de lanzar fuego, rayos o algún ataque elemental contra otro enemigo. Habrá que buscar la mejor estrategia para cada ocasión.
Realmente, lo bueno de The Crystal Bearers viene cuando hablamos de alguna situación especial, que no serán pocas durante el juego, en las que se activan Quick Time Events y tenemos que salir airosos usando los poderes de Layle de forma excepcional para cada entramado, bien sea una persecución, el manejo de algún vehículo o el combate contra un jefe final. Lo bueno de estas situaciones especiales es que abundan. Lo malo es que están mal repartidas.
Ficha técnica
NOTA FINAL: 7 Salida: 05-02-10 Edad (PEGI): +12
Los trolls se acercarán a los enemigos en llamas... momento para hacerlos explotar
Empezarás jugando mientras te caes al vacío de forma inesperada