El juego empieza de forma trepidante gracias a estos eventos, y cada poco nos vemos sorprendidos con una nueva secuencia interactiva, combates, exploración y plataformas a partes iguales, dando unas dos primeras horas que dejan con ganas de más. La contrapartida a este gran comienzo es que, hasta la recta final, el resto del juego puede parecer excesivamente soso, simplemente recorriendo escenarios en busca de personajes con los que dialogar para hacer avanzar la aventura, siendo todo, tanto la exploración como los combates, 100% opcionales, haciendo que se pierda gran parte de la gracia cuando puedes llegar a completar la historia en unas 10 horas.
Si durante ese segmento tedioso de The Crystal Bearers nos dedicásemos a completar misiones secundarias (que no son pocas), limpiar zonas de combate o recoger objetos y explorar, la duración del juego fácilmente se podría triplicar, pero los alicientes no parecen suficientes al no haber una sensación de mejora del personaje, ni siquiera la dificultad aumenta a medida que avanzamos, con lo que las mejoras de vida tampoco son estrictamente necesarias.
Los altibajos se contagian a todo el juego, incluido el apartado gráfico, que si bien
tanto de forma general como en las secuencias luce como un título digno del top 10 gráfico de Wii, mirado en detalle decepciona. Ocasionales ralentizaciones y fallos de cámara, texturas dignas de la generación anterior de consolas y animaciones confusas son parte del abanico de pequeñas cosas que amargan el buen sabor que podría dejarnos de haber estado algo más pulido.
En resumen, tenemos un juego que
peca de irregular en todos sus aspectos. El desarrollo, como ya hemos mencionado, va a trompicones, con altibajos, algo que también podría decirse en lo que a la historia se refiere. Que sea algo totalmente alejado de Final Fantasy tiene su parte buena, y es que tampoco nos inundarán con personajes de diseños extravagantes, relaciones personales con exagerados sentimientos a flor de piel, situaciones límite cada dos por tres o niños que pelean. Layle pertenece a un pequeño colectivo repudiado por tener poderes, pero eso no le impide tener una actitud chulesca y desenfadada, ni rodearse de otros personajes con actitudes alejadas de los clásicos clichés. ¿Dónde flaquea? En la importancia de la misión. Llega un momento del juego en el que te empiezas a plantear por qué no paras de ir de un lado a otro, casi sin sentido, como si no avanzases, y eso es una situación que no hay carisma posible que la levante.
NOTA FINAL: 7
A FAVOR Y EN CONTRA - Final Fantasy Crystal Chronicles: The Crystal Bearers -
A favor:
- No tiene nada que ver con Final Fantasy, es una aventura nueva y sorprende
- Las situaciones especiales dan una variedad inesperada
En contra:
- Puede llegar a hacerse muy monótono hasta llegar a la recta final
- Es muy inconstante, un par de meses más de desarrollo no le habrían venido mal
INFORMACIÓN DEL JUEGO - Final Fantasy Crystal Chronicles: The Crystal Bearers -
GENERO: Aventura
DURACIÓN: Corta
MODOS DE DIFICULTAD: No
MODO MULTIJUGADOR: No
MODO ONLINE: No
MODO HDTV: 480p
EXTRAS: Logros y Nuevo Juego+
FICHA TÉCNICA - Final Fantasy Crystal Chronicles: The Crystal Bearers -
DESARROLLADORA: Square Enix
DISTRIBUIDORA: Koch Media
LANZAMIENTO: 05-02-10
CALIFICACIÓN EDAD: +12