Análisis Dead Rising: Terror en el Hipermercado para Wii

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Dead Rising: Terror en el Hipermercado (Página 2/3)
Escrito por Omar Álvarez, el 19/03/2009.

Análisis de Dead Rising: Terror en el Hipermercado - Pag 2

El centro comercial se transforma en hipermercado


Comenzamos con el doble rasero: como juego de Wii, Dead Rising es hipertrófico, desfasado y durante todo el título, una extraña sensación de tensión visual, donde no se plasma lo que se pretende mostrar.

Ciertamente, la mayoría de elementos del juego sustraídos detenidamente (modelados, animaciones, número de enemigos en pantalla o incluso texturas) no desmerecen en comparación a la mayoría de los juegos third party. El error está en creer que un título de Wii, por muy cuidado que esté, podría hacerle sombra, sin duda el trabajo no ha quedado en balde, aunque por si mismo visualmente ha perdido todo el encanto original, al prescindir de texturas hiper-realistas, grandes dimensiones y proporciones adecuadas (el garaje en la edición de Wii parece una maqueta a escala).

Aceptado una vez el aspecto gráfico, toca hablar de lo importante, los cambios jugables sustanciales. Abandonamos nuestro papel de periodista fotográfico para transformarnos en un columinsta, que se inmiscuirá en el conflicto de un centro comercial perdido en Colorado.

No podremos sacar fotos, ni tampoco saltar. “Dead Rising Terror en el Hipermercado” utiliza el motor gráfico de Resident Evil 4, lo que cambia la perspectiva visual del personaje y limita tecnológicamente lo que fue el Dead Rising original…repercutiendo en lo jugable. No atacamos el degrade gráfico, que es natural y justificable, pero las modificaciones son excesivas.

La marabunta imparable de zombis, que en solitario resultaban inofensivos pero en grupo eran muy temibles…se limita a reuniones de unas dos docenas. El agobio es mucho menor, la dificultad, por ende, también y algunas de las mayores sorpresas del Dead Rising original (como grupos de nuevos enemigos) hacen una aparición discreta en esta versión. Se han incluido, eso sí, nuevos personajes, como Chihuahuas-zombis de 100 kg (…).

Más novedades. El poder agarrar un palo de golf o cualquier objeto absurdo (¡armas que no hacen daño! El triunfo del humor) prevalece, aunque tanto por abundancia como por cantidad, en esta versión se abusará mucho más de las armas de fuego. Disparar con el control de Wii es una delicia y el sistema de apuntado heredado de RE4 es mucho más cómodo y precios que en Xbox 360, aunque el juego no está concebido para tanta exactitud y los jefes finales son muchísimo más sencillos.

Dead Rising, aparte su idiosincrasia natural (ya sabéis, zombis, centros comerciales, un guión ácido, épica japonesa, todo lo que nos enloquece) nos encandiló por dos sorpresas inesperadas: A) su desarrollo libre, donde el jugador tomaba absolutamente las riendas de la aventura, el seguimiento incluso los jefes finales y B) su implacable dificultad.

En Wii, el desarrollo sigue un guión mucho más pre-fijado, aunque siempre habrá decisiones de última hora. Bien, si lo consentimos como una interpretación no es necesariamente para mal, es divertido, más ágil y evita con elegancia el caos original (lástima que nos encantase). Ahora las misiones serán más concisas, “vete de este punto a este otro punto, salva a X superviviente” centrándonos más en eliminar las hordas de enemigos.

Dead Rising: Terror en el Hipermercado
De compras entre zombis.
Dead Rising: Terror en el Hipermercado
Tecnológicamente inferior.
Dead Rising: Terror en el Hipermercado
Permanecen los entornos interactivos.
Dead Rising: Terror en el Hipermercado
Masacre zombi.
Dead Rising: Terror en el Hipermercado
Carismáticos jefes finales.
Dead Rising: Terror en el Hipermercado
Visualmente eficiente para Wii.
Dead Rising: Terror en el Hipermercado
Barriles explosivos. En el centro comercial.