Connotaciones adversas
Overkill es el primer juego de la saga que se publica exclusivamente en consola. Como en los anteriores, el desarrollo será completamente guiado por raíles (la cámara avanzará y nosotros no podremos movernos, tan sólo dispara), un género por cierto muy nutridito ya en Wii (especialmente por la propia Sega, tras el recopilatorio de House of the Dead 1 & 2 o Ghost Squad).
Pese a que la esencia sea la misma, hay unos cambios sustanciales y se nota que el grueso del juego no ha necesitado pasar por los salones recreativos. En un HotD tradicional, la acción es mucho más directa y vertiginosa, con niveles más cortos y menos importancia en las cut-scenes que en Overkill (que aunque sean meras referencias humorísticas, que no haya opción de saltárselas la primera vez que jugamos dicen mucho de su papel en el juego). Se han incluido varios elementos de mejora, como nuevas armas o puntos canjeables en mejorar estas.
Como arcade, Overkill puede resultar desigual, desde luego no es un coin-op en el salón como sí lo fueron THotD 2&3 Reborn, en lo bueno y en lo malo. Para comenzar, el desarrollo no es lineal si no capitular y la duración se ha incrementado en un 50% respecto a un The House of the Dead habitual. En términos objetivos esto es bueno aunque limita la rejugabilidad ya que se centra en que consigas desbloquear nuevas armas y otros aspectos más nimios.
Las nuevas armas no son novedades de esta entrega (en HotD 3 aniquilábamos zombies con una escopeta y en el cuarto con una uzi), pero sí poder intercambiarlas en tiempo real o proyectar granadas. Recolectar bonus durante las oleadas es uno de los mayores alicientes rejugables aunque la palma se la llevan las cadenas.
Para realizar una cadena, tendremos que aniquilar a los zombies sin errar al dispar, sin que nos infrinjan daño y reventándoles la cabeza de un disparo. Claro que, todo depende del calibre de nuestra arma, si está mejorada o no, pero ante todo, demuestra que se sigue respetando la memoria del jugador y su perseverancia, pese a que la dificultad se ha rebajado en exceso (existe la opción de “incorporar más zombies”, aunque los créditos infinitos restan tensión).
El control es completamente adaptable a las mil posibilidades que ofrece Wii y sus periféricos: desde el incombustible WiiZapper (que realmente no es el más apto para este título por la movilidad), la pistola que incluye el juego en uno de sus packs a la venta y el Wiimote normal. Recomendamos quitar la vista guiada y calibrar de forma manual el punto de vista, para emular lo mejor posible la experiencia de juego de una recreativa.
Aunque el apartado visual vaya directamente relacionado con ese aura serie Z que justifica todo este disparate, el trabajo técnico de headstrong es elogiable. Un título exclusivo para Wii, sólido y con algunas carencias (como las horripilantes secuencias de vídeo) que en comparación al juego en tiempo real, pueden crearnos dudas sobre las intenciones de los programadores. Gran trabajo sonoro, destacando las composiciones inspiradas en el cine black-explotaition y los desternillantes diálogos entre los protagonistas.
THotD:OK está plagado de guiños al jugador y pequeños huevos de pascua. Se permite jugar con dos pistolas un único jugador (acción que todo buen fan habrá experimentado en su momento en los salones recreativos en el momento que estuviese económicamente boyante…), una edición “Director´s Cut”, con nuevas escenas y niveles más largos y una retahíla de mini-juegos (para hasta cuatro jugadores, aunque son más anecdóticos).