El skate park perfecto
Skate it nos sitúa en una ciudad desolada, con todo lo que ello supone. Grandes extensiones de terreno en ruinas, con toda la variedad que pueda ofrecer una ciudad, como colegios, parques o centros comerciales, con multitud de elementos sobre los que realizar trucos. Largas barandillas sobre las que grindar, rampas, bancos, construcciones desde las que precipitarse al suelo realizando una buena acrobacia, o half-pipes colocados específicamente para tu disfrute personal.
Además, por si los escenarios del modo historia (o skate libre) no resultan lo suficientemente satisfactorios, tenemos la posibilidad de crear nuestros propios skate parks a placer, con los elementos que consideremos justos y necesarios.
Todo esto sonaría idílico de no ser por la falta de cuidado técnico que desprende el título. Sencillamente, no es un juego que entre por los ojos. A pesar de tener buenos detalles, como las animaciones de los personajes o sus sombras, los modelados de los mismos resultan tremendamente pobres, así como las texturas de los elementos del escenario. En general, da una sensación de vacío muchísimo mayor de la que intencionalmente pretende. Una ciudad desolada no tiene por qué implicar un entorno totalmente carente de vida.
De todos modos, es evidente que el usuario medio de Wii no encontrará mayor problema en el apartado técnico de Skate it, ya que, el juego está dirigido a todo tipo de público, tanto a los puristas que buscan un buen juego de skate como a aquellos usuarios que quieren probar una nueva experiencia en videojuegos gracias al control de Wii. En ese aspecto es donde hay que decidir si Skate it está o no hecho a medida del jugador.
Tres modos de control
Como tarde o temprano acabaría pasando, Skate it es uno de esos juegos que aprovecha la
Wii Balance Board para intentar emular el rol del patinador del modo más realista posible. Así, el juego ofrece tres posibilidades para controlar a nuestro personaje con las características de Wii.
El primero, y no por ello el más sencillo, utiliza solamente el Wiimote en posición vertical, haciendo uso fundamentalmente de los botones A y B, la cruceta y los movimientos del mando.
El segundo tipo de control, de Wiimote + Nunchuk, quizás sea el más sencillo de utilizar para aquellos jugadores acostumbrados al joystick, con el que se controla el movimiento del personaje, de una manera mucho más sencilla e intuitiva que con movimientos laterales del Wiimote.
En ambos casos, la detección de movimiento juega un papel fundamental a la hora de realizar las acrobacias, ya que dependerá tanto del movimiento del mando (un simple giro de muñeca, o hasta trazar círculos con el mando), como de la inclinación del mismo.
El tercer modo de control requiere el uso de la Wii Balance Board y el Wiimote. En este caso, se sitúa la tabla girada 90º con respecto a su posición normal, a modo de monopatín. En este caso, el mando sólo servirá para diferenciar una acrobacia de otra al pulsar un botón, y para avanzar, pulsando A. El resto de las acciones, se realizarán con el equilibrio en la Wii Balance Board.
Mientras avanzamos, la tabla simplemente detectará nuestra inclinación, con leves movimientos distribuyendo el peso a los lados para girar, o hacia los extremos para realizar
manuals. Pero en el momento de las acrobacias, la Wii Balance Board se convertirá en una plataforma con seis “botones”, o seis zonas sobre las que hacer una fuerte presión para saltar. Presionando en la parte central delantera o central trasera, realizaremos un salto normal, mientras que si presionamos sobre alguna esquina de la tabla, realizaremos las acrobacias básicas, que podremos mejorar pulsando algún botón en el Wiimote, o con giros de muñeca para hacer
spins.
Todas las opciones de control parecen muy correctas, todas tienen su parte sencilla e intuitiva, así como su parte de profundidad, y todas fracasan en el mismo aspecto. El personaje tarda en reaccionar a las acciones indicadas, con lo que, además del ejercicio de coordinación y precisión que ya de por sí supone, hay que añadirle la complicación añadida de anticiparse el tiempo justo.
La primera toma de contacto siempre será relativamente desastrosa, sea con el tipo de control que sea. Skate it es un juego que requiere, además de seguir el tutorial paso a paso, varias partidas para acostumbrarse, tanto al control como al
timing necesario para tener éxito en las pruebas que se te encomendarán, como encadenar una serie de trucos, realizar determinada acrobacia en un lugar concreto o llegar a la cantidad de puntos exigida.
Estas serán también las bases del modo multijugador, para hasta cuatro personas, por turnos. Habrá cuatro modos distintos, en el que se competirá por realizar la mejor pirueta, la mejor puntuación en un tiempo límite, o, sin duda, el modo más divertido, a ver quién consigue la mayor cantidad de lesiones por una caída.