El espíritu desenfadado impregna esta secuela desde el primer enfrentamiento a Skelter Helter, el vengativo hermano de Helter Skelter que asesinamos sin piedad hasta la disparatada motivación original, volver a acostarnos con Sylvia (una metáfora retorcida y picaruela de “la princesa se encuentra en el próximo castillo”) y honrar la injusta muerte del dueño de nuestro videoclub favorito (por llamarlo de alguna forma, nuestro suministrador de pornografía y dosoficiador de material friki).
En Desperate Struggle se han extirpado muchos errores de bulto del primero y potenciado sus virtudes. Sin alardes de virtuosísimo, la insípida exploración por Santa Destroy (ciudad madre del primero) se ha sustituido por un simple mapa. Puede sonar cobarde e incluso un paso atrás, pero al igual que en el nuevo escenario de
Super Mario Galaxy 2, mejor un punto de referencia central y directo a vagar por escenarios vacíos.
Los trabajos, otra deuda pendiente del primer No More Heroes, regresan a NMH2 transformados en videojuegos 8 bit.
“Siempre quise hacer videojuegos en 2D. En serio, he crecido con ellos y me fascinan sus mecánicas” comenta con entusiasmo Suda
“Travis ha de trabajar porque yo también tuve que trabajar mucho para llegar a donde estoy. No quiero decir que sea un asesino, pero si que Travis tiene mucho de mi”. Los nuevos minijuegos son un cocktail inverosímil de referencias al videojuego clásico y mecánicas sencillas.
Vuelven en formato plataformas el recolector de cocos o nuestras labores como jardinero, eso sí con una deformación absoluta de la perspectiva: desde interpretaciones imposibles de Bubble Bobble hasta Little Nemo ver. Travis Touchdown, todo vale en este remix de cultura pop.
El combate tiene nuevos aditivos
“la idea de la doble Katana no llegó por mi si no por Takashi Miike. Soy un gran fan de su carrera cinematográfica” (Miike es uno de los autores más reputados de Japón durante la pasada década, gracias a la trilogía Dead or Alive, Audtion o la violenta Ichi the Killer). “Le pedi que me ayudase con la secuela y lo primero que se le ocurrió fue la función de la doble katana, después, el propio Miike San realiza un cameo en el propio juego”. El combate resulta menos ortopédico y más dinámico, se han perfilado mejor los nuevos combos y diferenciado más las nuevas armas, pero las mejoras más notorias se encuentran en la física y la respuesta de Travis a la hora de interactuar con el entorno y posicionarse ante los rivales.
No More Heroes 2 no busca nuevos amigos: ya los tiene. La comunidad fan del primero espera con ansias continuar matando hasta el infinito, comprar nuevas chaquetas a Travis y jugar con nuestro gato en el salón, esperando con impaciencia una llamada erótica de Silvia antes de limpiar de nuevo nuestro sable de luz repleto de visceras y sangre.
Esta secuela es un regalo para el fan y un capricho de un autor excéntrico consciente de la presión en cada uno de sus proyectos “tras Project Zero y NMH2 no se que haré. Tengo mucho en mente, demasiado, lo que no tengo es tiempo y francamente, los mojitos me han matado. Quiero dormir, mañana será otro día”. Correcto, mañana será otro violento y sangriento día más en el cerebral mundo de Suda 51.