Según se van haciendo modificaciones en un archivo de Word, éstas también se guardan, ocupando espacio, y siendo susceptibles de ver los cambios por personas que no deberían verlos (quizás no queramos dejar constancia de los cambios).
Por evitarlo, para reducir el espacio y eliminar el rastro de las modificaciones, de forma un tanto artificial, es recomendable copiar todo el contenido del archivo a un documento nuevo y salvar este con otro nombre.