La mayoría de los ordenadores tienen montado el disco duro como maestro y el CD-ROM como esclavo en el canal primario de la controladora IDE. Esto es un desperdicio de la capacidad de transmisión de datos de la controladora, al compartir el mismo canal, los dos dispositivos no pueden mantener el flujo constante de datos debiendo alternarse en su funcionamiento. Lo ideal es instalar el disco duro en el canal primario y la unidad de CD-ROM en el secundario para aprovechar los dos en la transmisión de datos entre las dos unidades.
Si disponemos de una unidad RW (Grabación), además del CD ROM, es conveniente instalarla separada de la unidad lectora. Si el lector está en el canal primario, instalaremos la grabadora en el secundario. Esto reducirá los errores de grabación, sobre todo en las grabaciones directas (al vuelo) desde el lector.
Si las dos unidades estuviesen montadas en el mismo canal de la controladora tendrían que repartirse el ancho de banda, perdiendo capacidad en el flujo de datos de ambas unidades, siendo más probable así que se produzcan errores de grabación. La configuración más recomendable en este caso es tener el disco duro como maestro y el lector de CD-ROM como esclavo, en el canal primario de la controladora, y en el secundario, la grabadora de CD-ROM. Esto favorecerá la transferencia de datos tanto en copias directas desde el lector de CD-ROM, como las realizadas desde el disco duro. Si dispusiésemos de un segundo disco duro, sólo quedaría una opción libre: instalarlo como esclavo de la grabadora en el canal secundario. Evitando siempre que se pueda realizar copias desde este disco duro, utilizando preferentemente el maestro del canal IDE primario.