INTRODUCCIÓN - Donkey Kong Jet Race -
Pensado originalmente para GameCube y concretamete, para usarlo con ese famoso periférico en forma de bongos, Donkey Kong Jet Race encuentra por fin su camino en la Wii. ¿Tendrá la calidad necesaria para convertirse en un hit de Nintendo?
Ahora los kong vuelven a manejar automóviles y no se trata de ningún kart, de hecho se parece más bien al Diddy kong Racing, aquel juego de RARE que pudimos ver primero en Nintendo 64 y recientemente, en Nintendo DS. El concepto primigenio para jugarlo usando los bongos compatibles, ha sido sustituido y adaptado a las posibilidades de la Wii y ahora usaremos el wiimote cuyo movimiento alternaremos con el de su inseparable nunchuk.
Vuelven los kremlins y los gorilas que correrán a través de junglas, desiertos, volcanes e incluso algún que otro paisaje nevado, para comprobar quién es el más rápido. Por supuesto, también vuelve el item más típico de los juegos de Donkey, las bananas. Las encontraremos por todas partes.
Diddy Kong Racing fue uno de los juegos que RARE preparó hace más de 10 años para la consola Nintendo64 y uno de sus últimos éxitos para la consola antes de pasarse a Microsoft. Aquel cambio de pareja significó un momento tenso, ya que las licencias tuvieron que repartirse, quedándose los de Kyoto con sus personajes de toda la vida, mientras que los británicos de Twicross hacían lo posible para conservar sus creaciones. Evidentemente, tanto Diddy como sus amigos Kong siguieron con Nintendo.
El importante papel fue a parar a las oficinas de Paon Corporation, compañía que rápidamente se puso manos a la obra para sacar partido de la licencia Donkey Kong. Así, y desde el año 1999, trabajaron en dos títulos que basaban su temática en escalar controlando a la pareja simia por antonomasia en el mundo de los videojuegos: Donkey y Diddy. Aquellas obras (DK: King of Swing y DK: Jungle Climber) no eran precisamente del montón, algo que probablemente dio alas a estos trabajadores (con sede en Tokyo) para realizar un título basado en la conducción que tanto había gustado en el pasado a la pareja de simios, es decir, el Donkey Kong que tenemos entre manos.