JUGABILIDAD - Donkey Kong Jet Race -
Como se había planteado en un principio para el periférico con forma de bongos de la Gamecube, ahora imitaremos el movimiento ayudados del wiimote y el nunchuk. Por suerte y a pesar de ser un juego cuyo lanzamiento estaba pensado para otra plataforma, la adaptación ha sido bastante correcta. Imitaremos la acción de golpear unos bongos haciendo movimientos hacia arriba y hacia abajo mientras estamos atentos a la pantalla.
Si movemos el wiimote, iremos hacia un lado; si hacemos oscilar el nunchuk, hacia el otro; si levantamos ambos a la vez, saltaremos; si se nos ocurre moverlos repetidamente y de manera alternada, ganaremos velocidad.
Así se nos permite correr a toda velocidad pero también tendremos que recoger los ítems-bananas para rellenar una barra de speed ups. Este indicador que aparece a la derecha de la pantalla, nos permitirá pegar acelerones de mayor o menor intensidad según lo llena que esté la barra.
El resultado final de las carreras se decidirá según las bananas que recojamos para reutilizarlas en speed ups y nuestra habilidad. También podremos propinar puñetazos con el botón A pero claro, es menos elegante.
Además de las bananas encontraremos otros power-ups a lo largo del escenario. Algunos de ellos nos ofrecen: invencibilidad, bananas incendiarias, barriles arrojadizos, etc. Muchas de estas habilidades tendrán un efecto distinto dependiendo del personaje que controlemos. Cada personaje tendrá un ítem favorito, además de unas características de velocidad, impulso y agilidad diferentes.
DIVERSIÓN - Donkey Kong Jet Race -
Lo cierto es que Donkey Kong Jet Race saca buen partido de las posibilidades jugables que ofrece la consola de Nintendo. Los controles son bastante innovadores y nos harán disfrutar del juego, al menos al principio.
Por otro lado contaremos con un elenco de hasta dieciséis personajes, muchos de ellos ocultos que tendremos que desbloquear. Estos avatares aparecerán montados sobre unos tambores que estarán autopropulsados y parecerán disfrutar de las intensas velocidades.
Entre ellos se encuentran Donkey, Diddy y Dixie, los kremlings, etc.
Correremos a través de pistas que atraviesan junglas, templos, volcanes, playas y hasta 6 mundos diferentes. Realmente, aquí no habrá diferencias, ya que tampoco habrá una historia que seguir. Simplemente aceleraremos e intentaremos llegar los primeros.
Antes de ponernos con el juego en sí, es recomendable pasar por la Academia de vuelo de Cranky, que hace las veces de tutorial. Aquí aprenderemos todos los controles (esquivar obstáculos, a saltar, a atacar, a usar objetos, etc) en ocho simples lecciones.
El modo principal del juego está compuesto por el Gran Premio de la Jungla. Será el modo de juego más desafiante del título, aunque también minijuegos como los Desafíos de Candy y por supuesto no podía faltar la clásica modalidad multijugador. Este modo permite partidas de hasta cuatro jugadores a la vez.
Sin duda uno de los puntos que más perjudican la nota final de Donkey Kong Jet Race es la ausencia de competiciones online. Increíblemente no se han incluido carreras en las que poder demostrar nuestras habilidades con jugadores de todo el mundo y se echa muy en falta esta característica. Debería de tener un modo online a través de la conexión Wi-Fi de Nintendo pero por desgracia esta opción brilla por su ausencia.
También disfrutaremos de ocho desafíos por cada nivel de dificultad. Estas pruebas no serán muy originales. Coger un número de plátanos dentro del tiempo límite, golpear a nuestros adversarios un determinado número de veces o acabar entre los siete primeros en diferentes vueltas son tan sólo algunos de los ejemplos jugables que ilustran esta modalidad.
Los modos restantes son los clásicos Carrera libre, la opción Contrarreloj y los Récords que hayamos hecho. Ninguno de ellos ofrece nada nuevo, en un juego que se presenta como escaso en contenidos y originalidad.