JUGABILIDAD - Lucky Luke Go West -
La historia de la película se va repitiendo durante el videojuego, estas serán emuladas a través de distintos minijuegos cuya duración no llega ni siquiera al minuto en la gran mayoría de ellos (a la postre una pega).
Los más típicos tienen que ver con las fases de shooter sobre “rieles”, aquí nuestro personaje tendrá que disparar en un escenario en movimiento; son pruebas divertidas aunque algo exigentes; al principio llegarán a desesperar pero una vez se les toma el tranquilo lo difícil será no avanzar (un curioso contraste).
Otros minijuegos harán uso del sensor del wiimando para realizar pruebas tales como cocinar o buscar el equivalente en el escenario (un curioso modo para resolver los duelos entre Luke y sus adversarios); otros desafíos nos pondrán a conducir.
Las fases de “manejo” son al postre de las que más llegan a molar, en estas tendremos que inclinar el mando de manera horizontal y girarlo a los lados o agitarlo fuertemente para ladear o saltar los obstáculos; la única pega es que su control es muy sensible, pero nada que llegue a ser mortificante.
Las fases en el modo individual servirán para jugar en un divertido multijugador donde podremos enfrentarnos hasta con tres colegas más en frenéticos retos; aunque en general la idea central se mantiene, solo que ahora las fases van por turnos entre colegas.
Lo mejor de cada prueba viene por el sentido del humor con que se han decorado, es muy gracioso vernos montados a “caballo” o manejar un vagón del tranvía, incluso ver la manera como disparamos en las fases de shooter suponen unos diseños y animaciones graciosas que terminan por contagiar la buena onda de este juego.
A pesar de que en un principio deja la sensación de ser demasiado corto, lo cierto es que cada capítulo nos ofrece muchos minijuegos, de modo que a la final la experiencia termina ganando en duración y en rejugabilidad gracias al multijugador.
DIVERSIÓN - Lucky Luke Go West -
Ver las animaciones es motivo suficiente para reír un buen rato, así que es garantizado que a este juego le alcanza para divertir lo suyo; puede que tenga un aspecto de extrema sencillez pero una vez comenzamos a jugarlo le terminaremos por tomar “cariño”
La dificultad también engancha y resulta ideal para retar a los colegas, eso sí, la duración en cada uno de los juegos resulta demasiado corta, tanto que la sensación general con el juego es la de ser una experiencia demasiado breve.
Este vaquero mola lo suyo, pero los enemigos no se quedan atrás, es todo un acierto incorporar fases donde los villanos sean los protagonistas ya que esto además le brinda un perfil distinto a las misiones.