GRÁFICOS - Dragon Blade: Wrath of Fire -
Desafortunadamente la primera impresión que nos ofrece Dragon Blade es decepcionante, es un juego que sigue perteneciendo a la primera honrada de títulos para la consola y acusa unos acabados muy por debajo de lo que puede ofrecer Wii.
El video de intro cuenta con una buena elaboración (aunque termina siendo bastante largo) y si bien se intercalan algunas viñetas hay una buena cantidad de animaciones que sin llegar a sorprender terminan por cumplir.
A la hora de comparar la ambientación surge el título de Vagrant Story como un posible referente sobretodo en lo que tiene que ver con el diseño de los dragones y el perfil de nuestro héroe, claro que no hay que olvidar que este título perteneció a la primera PlayStation y a estas alturas sus gráficos quedan muy por debajo.
El diseño de nuestro protagonista es bastante flojo, en los videos se ve mejor matizado pero a la hora de verlo en el apartado ingame deja la impresión de ser un personaje de las épocas de las 32 bits, por fortuna sus animaciones y movimientos terminan por compensar sus defectos.
La virtud de este juego precisamente radica en la manera como se han acoplado los movimientos de los personajes con el Wiimando y el Nunchuk, en este sentido no hay reparo, lastima que gráficamente quede tan mal parado.
Pero sin el diseño del personaje principal es muy regular, el de los enemigos da pena, una suerte de clones sin mayor textura en sus animaciones y con apenas detalle en sus formas; lastima pues un juego con estas características se prestaba para un mejor desarrollo gráfico (escasamente el diseño de algunos dragones se llega a “salvar”)
Los escenarios conforman otra pega pues si bien gozan de cierta profundidad no contemplan mayor detalle ni texturas, escasamente encontraremos algunos objetos para interactuar; además apelan a la técnica de ensombrecer para los momentos de peleas (algo similar a lo visto en los antiguos Devil May Cry para PS2 pero en ellos se veía mucho mejor).
SONIDO - Dragon Blade: Wrath of Fire -
Escuchar los diálogos en el intro nos permite esperanzarnos ante sus posibilidades sonoras, no obstante una vez entramos al ingame en si nos llevaremos la misma decepción que ha supuesto el apartado gráfico.
La leyenda en el intro es larga, es un elemento que se pretendió aprovechar pues el argumento contó con el respaldo de Richard A.Knaak (más conocido en el terreno de los juegos para PC, de su autoría es el popular Dragon Lance); no obstante la trama termina siendo muy extensa y aburridora frente a una propuesta jugable que es tan dinámica como esta.
Los efectos sonoros son de lo más discreto, algunos rugidos de monstruos, el sonido de nuestra espada y las reacciones de los objetos al destruirse conforman prácticamente todo el fondo sonoro del juego, a todas luces mediocre…
La banda sonora por su parte inicia siego pegadiza pero conforme avanza pierde su fuerza, es una melodía con cierto toque épico pero no cambia en los momentos de intensidad y apenas la notaremos a lo largo de la aventura.
Cuando un juego no se destaca por ofrecer buenos gráficos y menos sonoros, no queda de otra sino reparar en el aspecto jugable para ver si este lo rescata; en buena medida esto ocurre con Dragon Blade, de modo que nos quedará la duda sobre lo exitoso que pudo haber sido si contara con un mejor acabado técnico.