INTRODUCCIÓN - Victorious Boxers: Revolution -
El veterano (aunque no tan célebre) incursiona nuevamente en los videojuegos, en esta ocasión lo hará para aprovechar las posibilidades de Wii, una consola que gracias a Wii Sports se demostró lo suficientemente idónea para este tipo de juegos.
Seguiremos las desventuras y esfuerzos del joven Ippo Makunouchi; un chico intrépido (aunque algo atolondrado) cuyo esfuerzo y disciplina lo llevará a la búsqueda del campeonato mundial del peso pluma.
Emularemos su golpe letal a través del wiimando y el Nunchuk, aunque un atractivo adicional irá de la mano de poder utilizar los controles de seis maneras distintas donde se incluye el mando clásico y el de Gamecube.
EL OJO DEL “TIGRE” NIPÓN
A pesar de la buena cantidad de Otakus seguidores de este manga anime en occidente, lo cierto es que Victorious Boxer no ha logrado despuntar con éxito fuera de tierras niponas y es que el marketing, por lo general, se concentra en otros productos que al triunfar inmediatamente son inundados de toda clase de productos a su alrededor; incluyendo los videojuegos por supuesto.
Puede que para muchos jugadores cuando se hable de videojuegos inspirados en un manga anime solo piensen en Naruto, Dragon ball y One piece, pero lo cierto es que esta industria cuenta con cientos de juegos basados en clásicos mangas de los que muchos (la gran mayoría) no llegan a tener gran revuelo en occidente quedando únicamente en manos de los gamers nipones (lástima, pues muchos son de sobrada calidad).
No es la primera vez que Makunouchi nos visita en un videojuego, de hecho hace unos cuantos años un juego similar debutó en PS2 obteniendo incluso unas buenas críticas. No obstante la baja popularidad de la serie lo hizo prácticamente desaparecer del escenario occidental.
Wii ha sido un completo revulsivo para muchas compañías que sorprendidas con su desmedido éxito han apostado por ofrecer nuevas entregas casi a sabiendas de que su inversión se verá redituada; es así como Victorious Boxer llega a la nueva consola de Nintendo (la serie en Japón es conocida como “Hajime no Ippo”).
La otra razón salta a la vista y es que viendo la tremenda acogida de los minijuegos de Wii sports (aún sigue encabezando las ventas en Japón donde se distribuye aparte de la consola) y que uno de los minijuegos que más gusta es precisamente el de boxeo, qué mejor que enfundar sobre esos guantes la figura de Makunouchi.
Se debe destacar que sus desarrolladores no se quedaron allí sino que han agregado otras formas de controlarlo, serán un total de seis modos que incluyen el control con el mando clásico y el de gamecube; toda una sorpresa frente a un género que por lo general apela a movimientos y giros del Nunchuk y el Wiimando tal y como si fueran las manos.
Esto tiene sus pros y sus inconvenientes, pero lo revisaremos más adelante; de momento nos centraremos en su contenido argumental que como era de esperar seguirá los acontecimientos de la serie, de modo que nos permitirá combatir contra 25 pugilistas que nos irán planteando retos cada vez más exigentes conforme nos acerquemos a la gloria final.
Un interesante modo historia, una serie llamativa; buenos modelados de los personajes y varias maneras de controlar el juego serán las principales bazas con las que pretenderá conquistar tanto a los seguidores del manga como a los gamers ávidos de un buen juego de boxeo.
Desafortunadamente las buenas cartas de presentación se diluyen conforme nos adentramos en sus contenidos y es que al lado de sus interesantes promesas se le suman pesados lastres capaces de tirar a la lona a este videojuego.