GRÁFICOS - Victorious Boxers: Revolution -
Triste es decirlo y es que a pesar de que el apartado gráfico de este juego emula de manera decente a los modelos de la serie anime, la calidad final es bastante deplorable.
A los otakus aficionados al manga les va a herir la sensibilidad lo que a continuación se comentará y es que en buena medida la culpa de la debilidad gráfica va de la mano de la misma serie anime y es que su estética no llega a ser tan vistosa y colorida como la de títulos del corte de Naruto o Dragon Ball que en últimas son las grandes referencias en occidente.
De hecho el rostro de Ippo Makunouchi es el de un muchacho poco atractivo si lo comparamos con el diseño de un Goku o un Sasuke y como tal la serie no presenta grandes efectos visuales ni un mayor colorido, por el contrario trata de ser lo más realista posible.
A pesar de que algunos de los pugilistas exhiben poderes poco comunes como puñetazos ilimitados (al mejor estilo de The matrix) la verdad es que esta serie pretende emular algunas de las rutinas más comunes en el boxeo, de hecho el mismo Makunouchi fue entrenado para dominar un temible golpe con el que un boxeador de la vida real abatió a muchos de sus oponentes hace décadas.
Aparte de que la serie no es muy “agraciada” visualmente hablando, su adaptación en Wii no la trata con un mayor mimo, es así como las secuencias en vídeo se manejan con una resolución mucho menor a la que puede conseguir la consola de Nintendo (olvídate de los 480p, y si cuentas con adaptador con salida de componentes el resultado será deprimente en lo que tiene que ver con este juego).
La historia de Ippo se va manejando a través de unos vídeos que aparecen en recuadros algo más pequeños que el resto de la pantalla (a lo mejor para que se vean con mayor resolución); solo que en estos en vez de ver unas grandes acciones casi siempre se limitan a mostrar diálogos de los personajes.
Los bordes dentados no tardarán en hacer acto de presencia y esto en un vídeo deja muy mal parada a la ambientación; realmente no se justifica a estas alturas que un video que no parece ser hecho con el mismo motor del juego tenga estos fallos.
Es tan fuerte la situación que aún los escenarios ingame dejan un mejor aspecto (y eso que tampoco son lo último en virguerías); es cierto que Makunouchi no es un muchacho muy apuesto que digamos pero es que estas animaciones lo tratan aún peor.
En las escenas donde nuestro peleador tiene algo de movimiento es donde más se denota lo poco trabajado de los vídeos; bastará con ver como el modelado de su cuerpo es totalmente rígido teniendo las manos siempre en línea recta y hacia abajo como si estuviera en posición de firmes; realmente le otorga un aspecto lamentable.
El problema con estos vídeos es que componen más de la mitad de la historia (el resto será el combate en sí) y terminan por resultar extenuantes; su aspecto favorable tiene que ver con que van hilvanando la historia y dándole matiz a cada uno de los pugilistas con que nos enfrentaremos, pero poco más…
Ya en el apartado jugable las cosas mejoran un poco, para empezar nuestros pugilistas cuentan con un mejor modelado y un uso más eficiente de la técnica del Cell Shading; llama la atención el diseño total de sus cuerpos y algunos efectos como sangre en el rostro y uno que otro moretón.
A diferencia del minijuego en Wii sport aquí veremos con mayor detalle a los boxeadores; claro que lo más importante sigue siendo los guantes de modo que para mostrarlos se vuelve a apelar al efecto de cuerpo “transparente”, de todos modos esto se ve bien y ayuda a sostener la jugabilidad.
Los diseñadores incluso se han permitido introducir algunos efectos tales como difuminados de colores en los momentos en que estamos a punto de noquear al contrincante (o en el caso contrario); algo similar a lo que sucedía en los famosos combates de Rocky Balboa (aunque en dibujos animados).
El cuadrilátero muestra un buen efecto de profundidad y nos deja desplazarnos con comodidad, la cámara también ofrece una buena reacción evitando que el rival quede detrás nuestro (un problema común en los juegos del género); eso sí, cuando los boxeadores se dirigen a su esquina hacen un desplazamiento algo extraño bordeando las cuerdas, aunque se abona que nunca las “atraviesan” sino que estas se van estirando.
En lo que sí se ha fallado es en la representación del público y es que a pesar de contar con 10 escenarios diferentes todos tienden a mostrar un público hecho con trazados de los más simples, por momentos llegan parecer unas manchas de tinta; es cierto que Wii no es el avatar del poderío gráfico pero es capaz de lograr un mejor resultado en el público.
Contar con varios escenarios dota de variedad el desarrollo del juego aunque a la postre todo se termina concentrando en el terreno del ring y este es idéntico en casi todos los casos; así que en últimas deja la sensación de ser un recurso poco aprovechado.
El modo para dos jugadores nos revela el escenario en pantalla dividida manteniendo el mismo nivel gráfico, además no se presentan ralentizaciones y en general su movimiento y jugabilidad conserva la fluidez del modo individual.
En definitiva estamos ante un apartado gráfico de aquellos que no son tan criticables en la medida en que la inspiración original tampoco es que diera para mucho más; eso sí, los vídeos son de una discreta calidad y dado la gran cantidad terminan por dejar un bajo semblante; es curioso pero gráficamente este juego responde mucho mejor en la parte jugable en sí.
SONIDO - Victorious Boxers: Revolution -
El doblaje en inglés presenta altibajos, la carga narrativa no resulta tan acorde a la de la serie y ni de lejos se le acerca a la original nipona; es una lástima que aquí no se cuente con la opción de escuchar las voces originales del anime (un aspecto en el que Bandai Namco consiente mucho a sus usuarios).
Algunos de los encargados del doblaje lo hacen de manera regular; por momentos pareciera que estuvieran leyendo un listado de modo que no manejan una mayor entonación algo que deja muy por debajo la carga emocional que podía haber aportado muchísimo a la ambientación.
Tampoco escucharemos la BSO de la serie, escasamente al principio escuchamos una suave melodía que no llega a la altura del anime, por el contrario deja la sensación de ser la de un juego de los antiguos.
La carpeta de efectos y sonidos FX es de lo más discreta también, a duras penas aparecen los sonidos de los golpes y uno que otro quejido lastimero en combate (vamos, hasta el minijuego de Boxeo en Wii Sport tenía más sonidos), estamos acostumbrados a una mejor ambientación sonora en juegos de este genero y de hecho la serie anime cuenta con una narración fantástica de los combates (aquí a duras penas se escucha una tímida narración de fondo, muy de fondo)
En definitiva, el apartado sonoro es lo más flojo en el juego, por fortuna no afecta en mayor medida a su desarrollo y a la postre ni nos daremos cuenta de su discreta calidad; aquí se trata de combatir y llegar al campeonato a como de lugar.