INTRODUCCIÓN - Mario & Sonic en los Juegos Olímpicos -
Dentro de poco el mundo entero concentrará sus ojos en el evento deportivo más importante de todos los tiempos; Beijing será su sede y a lo largo de un mes los deportistas de todas las naciones darán todo de sí con tal de hacerse a una valiosa presea olímpica.
Semejante escenario de fondo ha servido para generar uno de los acontecimientos más sorprendentes en la historia de los videojuegos: la unión de sus dos iconos más emblemáticos en un solo juego.
Mario y Sonic con toda su peculiar corte de compañeros estarán dispuestos a dejarlo todo en el terreno con tal de hacerse con las valiosas medallas y de paso demostrar de una buena vez quién es el mejor.
UN VIDEOJUEGO HISTÓRICO
Estaba cantado que algún día veríamos a Sonic compartiendo juego con Mario, sobre todo tras el abandono de la división de Hardware y consolas de Sega para centrarse de lleno en los videojuegos a manera de Third Party, aunque pasó algo más de tiempo para que presenciáramos dicho acontecimiento.
La rivalidad entre el puercoespín azuloso y el fontanero bigotón viene de vieja data y fue “alimentada” por millones de jugadores en todo el mundo, para nadie es un secreto que muchos Gamers terminan en volverse fanáticos de una determinada consola despotricando todo lo pueda sacar la consola de la competencia, incluyendo por supuesto a sus personajes emblemáticos.
Es una extraña y poco práctica manera de ver el universo de los videojuegos (ya que a la larga termina por impedir el disfrutar de verdaderas joyas lúdicas que siempre salen para cada sistema) pero así son muchos jugadores y las empresas conscientes de este factor de rivalidad propio al espíritu humano propenden a hacer de los personajes de sus videojuegos verdaderos “caballos” de batalla.
Sin lugar a dudas Mario ha sido el personaje más representativo en el mundo de los videojuegos y esto era algo que a la postre terminaba por afectar a la competencia que no lograba dar con un personaje tan o más carismático que el fontanero, no obstante en Sega no tardaron mucho en descubrirlo desarrollando así al infatigable corredor.
Mario y Sonic han superado (no sin esfuerzo) las inclemencias del tiempo y hoy siguen manteniendo una frescura total, es muy agradable comprobar como muchos adultos siguen disfrutando de estos personajes de la misma manera como cuando los vieron por primera vez en las primeras generaciones de consolas.
Casi cada juego del fontanero recibía su correspondiente “competencia” por parte del erizo, una lucha hombro a hombro que parecía vivir su ocaso cuando Sega anunciará la cancelación de Dreamcast (consola que de paso dio a luz a dos de los mejores juegos del erizo, aunque por fortuna ambos fueron versionados posteriormente a Gamecube).
Pero Sonic no podía ser olvidado y por el contrario acrecentó su popularidad incursionando en todas las plataformas (eso sí, con resultados no tan confortables en la mayoría de los casos); por supuesto la antigua rivalidad entre Sonic y Mario quedó relegada a un segundo plano aunque no del todo olvidada…
El apoyo implícito de Sega a Nintendo fue notable en la actual generación (sin que por su parte Sega abandonase a las demás compañías) y dado el innegable éxito que está teniendo su consola casera, todo parecía estar listo para “revivir” esta antigua rivalidad sólo que ahora con una sola consola como protagonista.
Y así fue, luego de mucho tiempo (el suficiente para hacer posible lo que en otra era imposible) Mario y Sonic, junto con todos los personajes de sus respectivas sagas, comparten protagonista en un juego para Wii inspirado en los Juegos Olímpicos.
¿Qué mejor que una enorme cantidad de eventos deportivos para poner en relieve as virtudes de cada personaje?, ¿Quién no había querido ver a Sonic corriendo palmo a Mario o por el contrario ver si Mario podía saltar más alto que Sonic?, ¿Y qué tal una prueba de fuerza entre Eggman y Bowser?; definitivamente
los Juegos Olímpicos se revelaban como el escenario más idóneo para trasladar el encanto y carisma de todos estos personajes.
Si a lo anterior le sumamos las bondades revolucionarias que suponen el Wiimando y el Nunchuk, podíamos concluir que estábamos de frente ante una apuesta ganadora; sin embargo hay ocasiones en que el pan se quema al salir del horno y tristemente este parece ser uno de esos casos…
Mario y Sonic en los Juegos Olímpicos acumula una serie de virtudes que en buena medida estaban garantizadas ante la expectativa creada por semejante producto. Desafortunadamente también le acompañan sendos inconvenientes que terminan por empañar la calidad del producto final, a continuación haremos una descripción de sus apartados destacando sus bondades e intentando analizar porqué un título tan prometedor terminó quedando muy por debajo de las expectativas.