JUGABILIDAD - Namco Museum Remix -
Muy poco podemos decir de los juegos compilados en su versión original, hay cientos de páginas que hablan sobre ellos y es casi seguro que cualquier usuario de videojuegos lo habrá disfrutado en algún momento de la vida.
La lista es absolutamente atractiva y de seguro a más de uno le forzará una pequeña lagrimilla de nostalgia al evocar agradables momentos del ayer, tenemos a
Galaxian, Dig Dug, Mappy, Pace Pac, Cutie-Q, Super Pacman; Gaplus; Xevious y Pac-manía.
Puede que algunos títulos de estos videojuegos no sean tan familiares (con excepción de los de Pac-Man) pero bastará con verlos para recordarlos; todos fueron verdaderas joyas en las épocas de 8 bits que realmente han logrado perdurar no solamente a través de compilatorios sino porque aún hoy en día salen decenas de juegos flash y minijuegos en la red que intentar emular su estilo (por no decir que se trata de “clones” de estos títulos.
Como no se podía esperar otra cosa estos títulos se pueden jugar con el mando clásico del Wii o si lo preferimos también podemos utilizar el Wiimando inclinándolo de manera horizontal; su manejo es muy intuitivo y será casi como trasladarnos en una máquina del tiempo.
Puestos a pedir se denota una reacción muy sensible con el Wiimando, aunque no llega a ser molesta en la medida en que afecta únicamente la precisión a la hora de escoger las opciones dentro del juego.
A propósito de las modalidades,
en cada uno de estos títulos se ha respetado al máximo la jugabilidad original, es así como podemos disfrutar de partidas para uno o dos jugadores (en esas épocas no daba para más); aunque algunos nos permitirán ajustar la curva de dificultad y la cantidad de vidas.
Son títulos ideales para disfrutar unos minutos, además pueden ser una buena alternativa para “relajarnos” ante un juego con la complejidad como los actuales (suena curioso descansar de un videojuego con otro videojuego, pero funciona); eso sí, hay que advertir sobre el tremendo nivel de adictividad que cualquier de estos títulos de antaño puede generar.
A pesar de ser juegos sin un aparente argumento lo cierto es que el diseño por niveles era de lo más enganchante; este redactor todavía recuerda las noches que pasaba en vela recorriendo los niveles de un juego como Mappy donde una especie de ladrón se encargaba de robar valiosas obras de arte de una casa mientras era perseguido por decenas de “policías”.
No se puede negar que más de la mitad del encanto en estos títulos lo hacia la imaginación del jugador, ya que “tocaba” pensar que un pequeño circulo con unos triángulos era el ladrón y otras formas geométricas eran sus perseguidores (ni hablar de los gráficos que representaban las obras de arte); incluso hablar de “niveles” era mucho decir ya que lo que cambiaba por lo general era un objeto o se le agregaba otro perseguidor (pero era suficiente para que los sintiéramos completamente distintos; y pensar que ahora sí nos quejamos de la repetitividad en los niveles).
Aparte de los juegos verdaderamente clásicos nos encontramos con una carpeta de los denominados
“remix”, estos son: Pac’n Roll, Galaga, pac motos, Rally – X y Gator Panic.
Cada uno ofrece una visión “actualizada” de los juegos clásicos; en Pac’n roll nos vamos a encontrar con un típico Pac-Man sólo que en completa versión tridimensional hasta cierto punto similar a los juegos que salieron con motivo del 20 y 30 aniversario.
Por su parte en la versión de
Galaga tendremos que desplazar a pacman a través de unos tubos mientras que los “insectos” (por lo menos eso es lo que parece) intentan eliminarlo a como de lugar; en ese momento podremos utilizar el wiimando como si fuera la mirilla de una pistola y dispararles.
El otro minijuego nos presenta varios tableros con otras circunferencias que trataran de empujar a Pacman hacia el vacio, lógicamente nuestra función será la misma hasta quedarnos solos en el tablero, lo mejor vendrá de la mano del jefe final (un verdadero reto).
Finalmente los otros dos juegos ya fueron mencionados anteriormente:
uno se trata de coger todas las banderas posibles en un laberinto mientras somos perseguidos con un coche; puede que de entrada no descubramos a que juego original le hace guiño, pero bastará con que tomemos una bandera y escuchemos como el coche se “recarga” de gasolina para que lo recordemos. El otro es
“Gator Panic”, en el nuestro personaje (que no es Pac-Man) intentará salir bien librado de unos cocodrilos que lo intentan devorar, nuestra función será controlar un martillo que moveremos con el mando analógico mientras que el impulso se controla con el Wiimando (presumiblemente es pacman quien controla el martillo, así que a la postre en todos aparece).
Estos minijuegos son enganchantes y pueden participar hasta cuatro jugadores; de modo que en algunos de los casos se convertirá en juegos tipo party (claro que en algunos la participación será por turnos.
DIVERSIÓN - Namco Museum Remix -
Es evidente que los juegos clásicos cumplieron de sobra con este aspecto, de otro modo no los volverían a versionar; el reto esta entonces para las versiones remix.
Hay que señalar que
los remix no presentan un gran nivel y que a menos de que los disfrutemos en compañía terminarán por agotar demasiado rápido; esto es algo que le sucede frecuentemente a los minijuegos tipo party, pero a decir verdad es que en el mercado hay actualmente mejores propuestas en dicho género.
La jugabilidad que ofrece Namco Museum Remix es relativa, por una parte sus minijuegos remix terminan por hacerse cortos (la mayoría son demasiado fáciles) y sus niveles no llegan a dar un mayor gancho en la medida en que las diferencias entre una fase y otra se reduce a más adversarios o pequeños cambios en objetos (así es, se trata de un raro guiño a los juegos antiguos).
No obstante la duración va de la mano de los otros juegos verdaderamente antiguos y es que al menor descuido podemos pasar tardes enteras jugando a Galaxian una y otra vez; así que si pensamos que hay otros ocho juegos del mismo estilo es fácil concluir que tendremos un título para largo rato.