JUGABILIDAD - La Brújula Dorada -
La Brújula Dorada es una aventura de plataformas que realmente es cumplidora gracias a la articulación de varios elementos que harán las delicias de los seguidores de la película e incluso podrá llegar a atraer a los videojuegadores que busquen nuevas alternativas en jugabilidad.
Al comenzar estaremos a lomos del oso guerrero, si bien tendremos plataformas lógicamente este momento hace más énfasis en la acción pura y dura con este aguerrido animal repartiendo mamporro por todos lados.
Su desplazamiento se hace con el pad analógico del Nunchuk mientras que saltamos con “Z”, golpeamos con “B” e incluso podemos activar la “furia” con el botón “C”; como podemos ver una adaptación realmente simple de las mismas funciones que aparecen en las otras consolas.
La particularidad del Wiimando aparece cuando descubrimos que podemos reemplazar el botón A y más bien agitar el control tanto para dar una embestida y romper muros o para atacar a los enemigos; es un efecto interesante aunque es prácticamente idéntico a sí lo queremos hacer simplemente con el botón A.
También podemos oprimir de manera simultanea el botón A y B para agarrar a un enemigo y lanzarlo a los lados o hacerlo girar (algo similar a lo visto en Astérix en los Juegos Olímpicos, aunque el galo tiene muchos más movimientos), de todos modos es una particularidad que se realiza de manera muy intuitiva con el Wiimando.
La mayor parte del juego controlaremos a Lyra y a los “animales” en su hombro, con el “perezoso” activaremos los saltos con agarre (básicamente Lyra se impulsa y el animal extiende sus brazos para dar más alcance al salto); mientras que el halcón nos mantiene en el aire por un mayor tiempo; también tendremos un felino que nos ayudará a sostenernos en bases inclinadas o salientes con enredaderas.
Activar las ayudas de estos personajes es muy sencillo, bastará con hacer la acción e inclinar la cruceta al lado del icono del que necesitemos; su funcionamiento es intuitivo y le otorga un componente estratégico al desarrollo de la aventura.
Aparte de lo anterior,
tendremos numerosos minijuegos sustentados en la habilidad para “engañar” de Lyra, básicamente consiste en unos juegos que aparecen cada vez que entablamos conversación con cualquier otro de los personajes y dependiendo de la manera como los desarrollemos con éxito lograremos persuadirlo para que crea en nuestras palabras.
Estos minijuegos son ágiles y muy sencillos, su estructura es hasta cierto punto similar a los de Wario (aunque mucho menos graciosos por supuesto) y apenas contarán con una instrucción de inicio de modo que nuestra velocidad y eficiencia en la respuesta será fundamental para obtener la reacción esperada en las personas con las que estemos dialogando.
Además de lo anterior
se han añadido unos entretenidos puzzles a manera de aventura gráfica, estos aparecen en momentos donde tenemos que revolver una acción como encontrar un corcho o a una persona en particular; en ese momento podemos activar la habilidad de “escaneo” y apuntar con el wiimando hacia un objeto del escenario; esto le da variedad a la historia pero ya señalamos lo discreto que es a nivel gráfico.
Los momentos de combate se resuelven a mamporro limpio, aunque
habrá algunos momentos donde el éxito en el combate se decidirá a través de una secuencia de botones que tendremos que activar a tiempo para así lograr eludir al adversario y hacer que se estrelle contra algo en el escenario; es algo divertido y gracias a que no aparece con frecuencia resulta ameno.
Por supuesto,
la brújula no podía estar ausente, este particular instrumento es capaz de responder a todas las preguntas de la humanidad, claro que para ello hay que saber como hacer las preguntas y entender el sentido de los 36 símbolos que ahí aparecen; esto nos plantea un curioso minijuego donde debemos mover las manivelas en la dirección correcta de acuerdo a lo que la información nos vaya señalando.
Como buen juego de plataformas los escenarios estarán plagados de elementos a desbloquear; estos serán útiles para resolver las inquietudes de la brújula además de irnos permitiendo desbloquear nuevas informaciones que aparecerán a manera de extras en el juego.
Como se puede comprobar la jugabilidad de la Brújula Dorada apela a ser un juego de plataformas con fases de acción en tercera persona; no obstante tanto sus minijuegos como varias de las tareas a realizar suponen una agradable variedad de acciones que lograrán enganchar al usuario (siempre y cuando le guste el argumento claro).
Un aspecto a su favor tiene que ver con la manera como se han intercalado los niveles jugables haciendo que en algunos momentos lo prioritario sea la acción y el combate mientras en otros tendremos que limitarnos a explorar; lo mejor es que ninguno se llega a hacer repetitivo en la medida en que están distribuidos con una extensión que ni es mucha ni es poca.
Eso sí, hay que asumir que este videojuego esta dirigido a los más pequeños y si bien hay varios modos jugables ninguno de ellos implica una especial dificultad (aunque tampoco es superficial).
DIVERSIÓN - La Brújula Dorada -
La extensión que plantea la historia es la típica en el género, aunque la variedad de situaciones y de minijuegos extenderá un poco su duración, eso sí, más allá de resolver la historia no encontraremos muchos atenuantes que justifiquen la rejugabilidad de este título.
Su jugabilidad es intuitiva y si bien algunas particularidades del wiimando se aprovechan hay que decir que en general
este título no se diferencia mucho de las versiones para las demás plataformas, de modo que si se busca un juego que explote las características del wiimando y el Nunchuk a plenitud esta no será la alternativa.
Si la historia de la novela genera gancho en el usuario es seguro que su versión en videojuego colmará sus expectativas, aunque hay que insistir en que de haber contado con un mejor apartado gráfico todo el conjunto tendría una mejor valoración (ya sabemos que mucho entra por los ojos).