JUGABILIDAD - Table Tennis -
Traspiés indiscutible de Rockstar. Traspiés o pasotismo, me temo que lo segundo. En un acto vago y egocéntrico, Rockstar ha simplemente cambiado botones por movimientos, no del todo bien ejecutados, añado.
Pese a tener tres tipos de control (dos de ellos casi idénticos y uno en particular rematadamente estúpido), la realidad se divide en dos: jugar con nunchuk y manejar al tenista o dejar que la CPU la maneje por ti (opción más recomendable). El resto es tristemente aleatorio. Mediante la cruceta daremos efecto a la pelota (herencia de la versión 360), acto totalmente sobrante en un juego de Wii. ¿Porqué dar un efecto a un botón en vez de poder hacerlo tú mismo con la muñeca? ¿Por qué limitar la jugabilidad de este modo, llevándonos al punto de partida de nuevo?
Esta torpeza desemboca a lo evidente: No está a la altura. No a lo exigible, no a lo predecible. Sí, Table Tennis es jugable en Wii, claro, (aunque podrás ganar el partido fácilmente agitando el mando sin sentido) pero sin ningún tipo de profundidad ni técnica.
Si ya de por sí, Table Tennis en Xbox tenía algún que otro error de equilibrio entre personajes, rutinas repetitivas y mal diseñadas, esta versión no le va a la zaga. Nada de esto se ha corregido en Table Tennis y la dificultad sigue estando igual de desproporcionada.
DIVERSIÓN - Table Tennis Wii -
Los modos de juego no acompañan. Campeonato, modo multi-player y exhibición. Podrás desbloquear personajes, trajes y pistas, clichés del género sin mayor relevancia.
Lo que sí tiene mayor relevancia es la ausencia del modo online. El colmo de la pereza. Quizás así el juego hubiese justificado la desastrosa adaptación al wiimote, pero me temo que no. Así esta versión está incompleta, capada y fuertemente perjudicada. Por no mencionar que cuesta lo mismo que el juego original en su momento de salida.
Sin embargo, el multijugador cumple. Jugar con un amigo tiene gracia y si ambos saben jugar de forma adecuada, puede llegar a hacer puntos memorables. Pero por otra parte, el desequilibrio entre un jugador profesional de Table Tennis en su versión de Xbox y uno casual no está tan evidenciada en éste. El simple detalle de la aleatoriedad de acciones por sólo agitar el mando (siempre positivas) hace que el jugador que intente practicar sus golpes de modo técnico acabe abandonando la ruta elegante y acabe haciendo un baile espasmódico con su compañero.